Política Venezuela

DECLARACIÓN DE LA LTS

1º de Mayo: Contra el golpismo proimperialista de Guaidó y la miseria en las que nos hunde Maduro

Publicamos la posición de la Liga de Trabajadores por el Socialismo (LTS) hacia este 1ro de Mayo, donde explican por qué es contrario a los intereses de la clase obrera participar de algunas de las movilizaciones convocadas por el gobierno antiobrero y la oposición pro-imperialista. Plantean sumar esfuerzos para una alternativa de lucha y política propia de los trabajadores.

Lunes 29 de abril | 20:33

El 1ro de Mayo es una fecha de lucha, es un día de la clase trabajadora para plantear sus exigencias contra los patronos, los gobiernos y todos sus enemigos, para reivindicar a quienes han dado la vida luchando por nuestros derechos. Por eso deben ser jornadas con independencia de clase, sin ninguna tutela ni intromisión de los gobiernos ni de políticos proempresariales y proimperialistas, sin mezclar a los trabajadores con quienes representan intereses patronales.

Desde esa perspectiva, las dos principales movilizaciones convocadas para este 1ro de Mayo son ajenas a nuestros intereses, y debemos apostar por forjar una alternativa de lucha y política propia de los trabajadores.

Una la convoca el gobierno en cuyas manos la crisis del capitalismo rentista se ha transformado en la peor de la historia nacional en tiempos de paz, destruyendo ferozmente el salario y las condiciones de vida del pueblo, sumiéndonos en una verdadera tragedia social. El mismo gobierno en que los militares son prácticamente el poder detrás del poder, siendo el principal sostén del régimen, que se mantiene con proscripción, fraude y represión al descontento popular.

La de Guaidó es la de una oposición que es punta de lanza de un agresivo intervencionismo de la principal potencia imperialista del mundo para imponer un gobierno títere y someternos a un proyecto prácticamente recolonizador, con el cual no habrá ninguna salida progresiva para la situación de miseria que vivimos. Es un proyecto totalmente proempresarial y patronal. Este 1ro de Mayo renuevan el llamado a un golpe.

Te puede interesar: Lucha de clases y nuevos fenómenos políticos en la situación internacional

El acto de Maduro: una movilización para aplaudir a quien encabeza un régimen antipopular y antiobrero

Marchar con Maduro sería ir con el gobierno que al reducirse los ingresos del Estado optó por garantizar los pagos de deuda a los usureros internacionales a costa de reducir los recursos para las importaciones, profundizando la escasez de alimentos, medicinas y demás bienes esenciales. Son quienes permitieron y participaron de uno de los más grandes saqueos de la renta pública en nuestra historia, dejando en la ruina al país, engordando en el exterior las cuentas de empresarios amigos y testaferros con los dólares de la renta petrolera, mientras aquí el pueblo carece hasta de lo más básico. Al privilegiar los pagos a los buitres del capital financiero y no mover un dedo para repatriar todo lo fugado por los banqueros, empresarios y corruptos, la resultante fue la escasez de todo y la hiperinflación, el gobierno gestionó la crisis llevado a cabo un brutal ajuste capitalista por vía inflacionaria, destruyendo los salarios y metiendo mano en el bolsillo popular.

Esa marcha será para aplaudir a este gobierno/patrón que en un ataque antiobrero sin precedentes se voló derechos adquiridos en décadas de lucha, al suspender la vigencia de los contratos colectivos, incluyendo el infame Memorando 2792 del Ministerio del Trabajo, que autoriza a los empresarios a desconocer los derechos obreros que la patronal considere “onerosos” o que “ponen en riesgo la fuente de trabajo”. Es el gobierno que nos golpea además con constantes megadevaluaciones del bolívar y autorización de los aumentos de precios, el que con la reconversión monetaria destruyó décadas de ahorro en prestaciones, al volver nada las jubilaciones a recibir. Será una movilización para aplaudir a quien responde a las luchas de los trabajadores con despidos, persecución, juicios y hasta encarcelamientos. Son quienes usan grupos paraestatales para amedrentar y atacar a los trabajadores y el pueblo que protesta por las miserables condiciones de vida.

Junto a la hiperinflación, el colapso de servicios básicos para la vida diaria como la electricidad, el agua, el transporte, el gas, así como el desastre del sistema de salud público y la severa escasez de medicamentos e insumos médicos, escalaron a niveles inauditos las penurias del pueblo, lo que se expresa también en la migración forzada de millones huyendo de la catástrofe social.

El de Maduro será un acto político totalmente patronal, del gobierno de los nuevos ricos, los empresarios, militares y altos burócratas que abultaron sus cuentas con el saqueo al país. Un régimen reaccionario que mientras denuncia la agresión imperialista sigue privilegiando el pago de deuda, que mientras pide el apoyo del pueblo frente a la agresión imperialista nos sigue sometiendo a su política antiobrera y su autoritarismo. ¡Y tiene la desfachatez de llamarse “obrerista” y “socialista”!

Guaidó: una convocatoria para que los trabajadores sean peones de un plan antiobrero, proimperialista y renovar el llamado golpista

Esta calamitosa situación de los trabajadores es la que le sirve en bandeja la posibilidad de la demagogia a Guaidó, la derecha y el imperialismo, pero evidentemente su acto no tiene nada que ver con los intereses de la clase obrera, no será más que un episodio del plan de Trump hacia Venezuela. Guaidó declaró que su marcha será para insistir en el llamado a los militares para que depongan a Maduro, es decir, para renovar el llamado golpista.

Todos sabemos que si en el país no se concretó un golpe en los meses previos es porque a pesar de todos los llamados, maniobras y amenazas del gobierno de los EE.UU., no lograron romper la cadena de las FF.AA. Sin embargo, la agresión imperialista con el objetivo de derrocar al gobierno continúa, mediante la confiscación de activos (como Citgo, valorada en nada menos que casi 13 mil millones US$), retención de pagos, un progresivo bloqueo petrolero y sanciones al Banco Central, medidas que apuntan a la asfixia económica y profundizan las penurias del pueblo venezolano, ¡mientras dicen estar interesados en brindar “ayuda humanitaria” al país! ¡Cinismo imperialista!

Guaidó es el agente de una agresión imperialista con objetivos recolonizadores, que mientras habla de “libertad” y “democracia” busca imponer un gobierno servil a los designios estadounidenses y que lleve adelante el plan de “remate” del país que pide el gran capital imperialista. El esquema es drástico: “rescatar” al país de la mano del FMI imponiéndonos una deuda mucho más grande que la actual, más una veloz entrega de empresas y recursos al capital transnacional mediante un plan masivo de privatizaciones.

Si ya hoy con la enorme deuda pública que dejó Chávez y Maduro siguió pagando religiosamente, el país tiene aún por delante una década de restricciones por los enormes pagos, con esta política del FMI y Guaidó esteremos sometidos por varias generaciones a recortes del gasto público, de la seguridad social, más impuestos, tarifazos y salarios bajos, para pagar la montaña de deuda que quieren imponer. Con las privatizaciones en masa habría otro salto en la desnacionalización de la economía, que será cada vez más fuente de ganancias que van a parar a las potencias capitalistas y no a nuestras necesidades. Privatizaciones que vendrán acompañadas de despidos masivos en el sector público y fuertes tarifazos en los servicios, además de aumentos de impuestos y mayor liberación de precios, como lo anuncia el “Plan País”.

Con semejante “rescate” los hilos de nuestra economía estarán en manos del FMI y las corporaciones transnacionales. Las decisiones políticas del país estarán duramente sometidas a la extorsión de los “acreedores” e “inversionistas”, que serán los nuevos amos del país. Por eso la supuesta “solución” de la oposición y el imperialismo significaría un salto cualitativo hacia la profundización de la condición semicolonial del país: una “soberanía” cada vez más formal, mientras los rumbos del país estarán realmente en manos del capital imperialista y sus gobiernos.

Desde una autoproclamación y “gobierno paralelo” cuyas existencias dependen totalmente del apoyo del imperialismo, cada paso de Guaidó y los suyos demuestran el servilismo más abyecto a este plan reaccionario, antinacional y antipopular. Lo de Citgo es toda una muestra: el gobierno gringo la ocupó, nombró directiva y tomó el mando de su administración, las decisiones de esta empresa pública venezolana están ahora tuteladas por el Departamento del Tesoro, Guaidó se inclina ante su majestad Trump y hace maromas hacia el pueblo venezolano para aparentar que es su “gobierno paralelo” quien toma las decisiones. Así, los funcionarios estadounidenses acaban de decidir que 71 millones de dólares de lo que nos confiscaron se usen para deuda externa, y Guaidó al mismo tiempo que habla de que necesitamos “ayuda humanitaria” avala que estos recursos del país se le den a los especuladores. ¡Es al mismo tiempo un hipócrita con el pueblo venezolano y una marioneta de los yanquis!

La marcha a la que Guaidó convoca a los trabajadores este 1ro de Mayo es para usarlos como complemento de esta agresión imperialista y para que hagan bulto en un nuevo llamado a las FF.AA. a dar un golpe.

¡Forjemos una alternativa de lucha y política propia de los trabajadores, las mujeres y la juventud!

Es por esto que desde la LTS, como parte de los trabajadores, jóvenes y mujeres que hemos venido enfrentando la agresión imperialista y el golpismo, así como las políticas del gobierno de Maduro, llamamos este 1ro de Mayo a mantener independencia política como clase trabajadora ante estas dos convocatorias, y seguir haciendo esfuerzos por abrir paso en la realidad nacional a una alternativa propia de los trabajadores.

Después de estar años soportando esta catástrofe económica que ha hecho estragos en las familias y la vida del pueblo, lo que las principales fuerzas patronales en pugna nos ofrecen es continuar el mismo desastre con el gobierno actual o un “rescate” para entregar el país al dominio del gran capital bajo la tutela del imperialismo estadounidense. Si no desarrollamos una gran fuerza de los de abajo, una gran alianza obrera y popular, que incluya la fuerza de las mujeres y la juventud, para contraponer nuestras exigencias y luchar decididamente por un programa obrero y popular de emergencia, seguiremos siendo quienes paguemos las desgracias de la quiebra del país o las calamidades del “rescate” en clave recolonizadora.

Particular importancia deben tener en estas luchas la realidad de las mujeres, en especial las de la clase obrera y los sectores populares, cuyas vidas son golpeadas con particular rudeza por la crisis. Drásticos aumentos de la mortalidad materna, de la desnutrición por priorizar la alimentación de los hijos, mayores obstáculos para ejercer los derechos sexuales y reproductivos (escasez o costo inaccesible de los métodos anticonceptivos, más abortos clandestinos y en condiciones de riesgo), mayor vulnerabilidad ante la violencia patronal y patriarcal dado el cuadro de necesidades.

Esta terrible crisis le roba el futuro a la juventud, con el desmantelamiento de la educación pública en general y las universidades en particular, con alto desempleo o trabajos sin ninguna estabilidad ni contrato colectivo, salarios de hambre y mayor exposición al despotismo patronal. El abandono de los estudios es la realidad de miles y miles de jóvenes y adolescentes, arrojados a buscar la sobrevivencia en el trabajo informal en la calle, alistándose en los cuerpos policiales o emigrando en condiciones totalmente precarias. Una juventud cada vez más vulnerable ante las mafias y la violencia policial, que se cobra la vida de miles de jóvenes en nuestros barrios.

Se puede y se debe enfrentar firmemente al imperialismo y su agresión, sin que eso implique en modo alguno un apoyo al régimen de Maduro y las FF.AA., al contrario, la lucha contra la dominación imperialista no va separada de la lucha contra la miseria a que estamos sometidos y el autoritarismo del gobierno. Solo con un programa que apunte a afectar los intereses del capital imperialista y de la parasitaria burguesía nacional (tanto la opositora como la chavista), podemos frenar realmente las apetencias de los EE.UU., la rapiña del capital internacional y luchar por conquistar nuestras demandas. Es en el transcurso de la lucha por ese programa y con nuestros propios métodos, con total independencia de clase, como podemos fortalecernos ante todos nuestros enemigos.

Este debe ser un 1ro de Mayo para luchar:

¡Basta de agresión imperialista! ¡Devolución de Citgo y de todo lo confiscado! Trump impulsa la asfixia económica y la profundización de las calamidades del pueblo. Los “piratas” ingleses no se quedan atrás apropiándose y vendiendo el oro del país. ¡Cese de las confiscaciones, retenciones, sanciones y bloqueo petrolero! ¡Repudio total a la política lacaya de Guaidó a favor de estos ataques!

¡No al pago de la deuda externa! Seguir pagando una deuda que solo ha servido para enriquecer al capital financiero internacional y a los capitalistas nacionales que fugan los dólares, es condenar al pueblo a padecer necesidades y muestra el falso “antiimperialismo” del gobierno. Tanto Maduro como Guaidó garantizan que los recursos nacionales vayan primero al capital usurero internacional que a las necesidades del pueblo. ¡Exijamos que los recursos sean para alimentos, salud, educación, viviendas, salarios, y no para la deuda!

¡Anulación de los tratados de no doble tributación! El país mantiene tratados serviles con los Estados Unidos y muchas otras potencias capitalistas, gracias a los cuales sus empresas no pagan impuestos aquí sino solo en sus países. El país pierde millones de dólares al año por estos tratados. ¡Otra muestra del falso “anti-imperialismo” de este gobierno!

¡Repatriación obligada de capitales! ¡Control obrero y popular de todos los recursos recuperados! Luchemos para que ese dinero vuelva al pueblo venezolano, con todas las medidas extraordinarias necesarias para obligar su repatriación y confiscación de las propiedades de los saqueadores. ¡Todo lo que se recupere debe pasar a propiedad pública y bajo control de trabajadores y comunidades para dedicarlos a las necesidades del país y del pueblo, no en manos de los burócratas de este gobierno podrido de corrupción!

¡Por una industria petrolera 100% pública y bajo gestión de sus trabajadores con participación de las comunidades! El gobierno se dice anti-imperialista, pero aquí nunca han dejado de estar los grandes pulpos trasnacionales llenando sus bolsillos con el petróleo venezolano, llevan casi un siglo en eso. Hoy los gobiernos imperialistas atacan al país con confiscaciones, retenciones y embargos, mientras el gobierno solo se queja, se pone bajo el ala de otras potencias capitalistas (Rusia y China) y continúa la política entreguista de firmar contratos donde le da más control a las transnacionales petroleas. ¡Vaya “anti-imperialismo”! ¡Exijamos la estatización sin indemnización y bajo control de sus trabajadores de las principales transnacionales imperialistas! ¡Una industria petrolera al servicio del país y del pueblo solo puede garantizarse bajo gestión de sus trabajadores con participación de las comunidades, desplazando a la burocracia cívico-militar corrupta, entreguista y antiobrera que la ha llevado a la ruina!

¡Salario igual a la canasta básica indexado mensualmente a la inflación! ¡Respeto íntegro a los contratos colectivos! Después que el salario mínimo descendió a ¡4 dólares al mes!, el gobierno acaba de “aumentarlo” al equivalente a ¡7 míseros dólares!, con bonos sin carácter salarial como el cestaticket redondea los 11 y 15 en la administración pública por el bono de 40%. La derecha, en boca del diputado José Guerra, propone “por cuestiones de humanidad” llevarlo a 20. ¡Todos plantean una miseria! Mantengamos la demanda de que ningún trabajador gane menos que lo cuesta la canasta básica familiar y se ajuste cada mes a la voraz inflación. ¡Abajo el Memorando 2792 y demás instructivos del gobierno que suspenden la vigencia de los contratos colectivos en el sector público y las empresas privadas!

¡Control obrero y popular del abastecimiento y los precios! Hoy las demandas salariales son inseparables de la necesidad de que el abastecimiento y los precios estén manos del propio pueblo trabajador. La derecha con su “Plan País” quiere liberación total de precios, mientras el “control” del gobierno es una farsa total, permite todos los aumentos y los legaliza. Solo comités de delegados electos democráticamente por la base de los trabajadores y de las comunidades pueden realmente ejercer un control de la distribución y de los precios acorde con las necesidades del pueblo.

¡Contra el desempleo, control obrero de toda empresa o institución que despida o cierre! ¡Escala móvil de horas de trabajo! Para resguardar las ganancias empresariales, para reducir gastos estatales para pagar deuda externa, o para “reestructurar” las empresas públicas que la casta burocrática y corrupta quebró, los patronos públicos y privados echan a la calle a miles de padres y madres de familia. ¡Allí donde haya despidos masivos o cierres debemos imponer el control obrero para defender la fuente de trabajo, para abrir la contabilidad de la empresa y conocer toda la verdad! ¡Un verdadero control de los trabajadores, sin imposición del gobierno ni sus burócratas y militares! El total de horas de trabajo disponibles en el país debe distribuirse entre el total de manos y cerebros disponibles para trabajar.

¡Basta de injerencia del Estado en las elecciones sindicales! ¡Reincorporación de los despedidos por retaliación antisindical! El gobierno obstaculiza a través del CNE toda elección sindical que pueda perder y desconoce los dirigentes no serviles al gobierno. Exijamos respeto al derecho de los trabajadores a elegir nuestros representantes y reincorporación inmediata de los despedidos por luchar.

¡Fuera la burocracia patronal de los sindicatos! La burocracia sindical del PSUV juega un rol traidor, avalando los ataques antiobreros del gobierno, manteniendo en la pasividad los sindicatos que dirige u obstaculizando las luchas. Los sindicalistas ligados a la derecha ponen las luchas al servicio del plan patronal y recolonizador de Guaidó. Luchemos por la democracia obrera, asambleas y decisiones desde las bases, para desplazar a estas burocracias de nuestras organizaciones y convertirlas en genuinas herramientas de lucha obrera, clasistas.

¡Abajo el estado de excepción! ¡Basta de criminalizar las luchas del pueblo! ¡Libertad plena a los trabajadores y campesinos presos! El gobierno dice querer luchar contra el imperialismo pero mantiene mano de hierro contra el pueblo, no hay ninguna posibilidad de una verdadera lucha anti-imperialista triunfante la más amplia movilización e iniciativa de la clase trabajadora y el conjunto del pueblo. Exijamos la anulación del Estado de excepción, de la Resolución 8.610 que autoriza usar armas de fuego contra las manifestaciones, y de todas las leyes que criminalizan las luchas. ¡Anulación de los juicios a trabajadores, campesinos y todos los criminalizados por luchar!

¡Disolución inmediata de los grupos paraestatales! No bastándole con la represión que aplica mediante los órganos represivos legales, el gobierno se sirve de estos grupos al margen de toda regulación y legalidad, ¡exijamos si inmediata disolución!

¡Disolución de la GNB y las FAES! ¡Por el derecho de los trabajadores y campesinos a la autodefensa! Mientras la hipócrita derecha quiere “amnistía” y gobernar con el mismo aparato represivo, el pueblo trabajador debe exigir el desmantelamiento de los organismos sobre cuyas manos pesa la represión y la sangre de cientos de venezolanos. Reivindicamos el pleno derecho de los trabajadores y campesinos a conformar organismos especiales para defenderse de la represión asesina y de los sicarios de patrones y terratenientes.

¡Solidaridad con los paros obreros en Colombia, Honduras y demás luchas de los trabajadores de América Latina contra los ajustes capitalistas! ¡Abajo el acuerdo de Macri con el FMI! ¡Fuera el FMI y el imperialismo de América Latina! De la mano del FMI y los capitales imperialistas, los mismos gobiernos alineados con la ofensiva de Trump contra Venezuela llevan a cabo ataques contra sus pueblos. ¡En Colombia se movilizan rechazando la reforma laboral de Duque que violenta el derecho a los contratos colectivos y al salario mínimo, la violencia contra los líderes sociales y la criminalización de los indígenas que vienen de protagonizar la minga! ¡En Honduras las tomas de carreteras acompañan el paro indefinido que docentes y médicos han declarado contra la reestructuración de los sistemas de salud y educación!

¡Vivan las rebeliones de los pueblos de Argelia y Sudán! ¡Viva la lucha de los chalecos amarillos en Francia!

Estas y otras demandas deben ser levantadas para un 1ro de Mayo combativo, clasista y antiimperialista, y en la perspectiva de luchar por un gobierno propio de los trabajadores y el pueblo pobre, el único gobierno que puede oponer un obstáculo verdadero a la recolonización que el capital imperialista y sus gobiernos nos quieren imponer, y acometer realmente la resolución de fondo de los problemas del pueblo venezolano.

Desde la LTS, como parte de una corriente revolucionaria internacionalista, la Fracción Trotskista por la Cuarta Internacional, compuesta por trabajadores, mujeres y jóvenes de diversos países de América Latina, Europa y de los Estados Unidos, y como impulsores en Venezuela de La Izquierda Diario, red internacional de diarios digitales en 7 idiomas, invitamos a los compañeros y compañeras que coincidan con estos planteamientos a juntarnos este 1ro de Mayo para discutir cómo luchar para abrir paso a una alternativa propia de los trabajadores en nuestro país, en esta perspectiva.

Te puede interesar: La situación mundial y los combates del socialismo internacionalista






Temas relacionados

Catástrofe económica Venezuela   /   Juan Guaidó   /   Antiimperialismo   /   Política Venezuela   /   Donald Trump   /   1º de Mayo   /   Imperialismo   /   Nicolás Maduro

Comentarios

DEJAR COMENTARIO