Cultura

ENTREVISTA

DJ Ana Logue: “Me inspiran las mujeres que se hicieron su lugar”

Alguien que conoce la noche porteña, que hace más de siete años está atrás de sus auriculares y que tiene posiciones sobre el machismo y la música.

Tomás Máscolo

@PibeTiger

Lunes 20 de marzo | Edición del día

Un estudio de la revista Vice reveló que un elevado porcentaje de Djs y productores de algunos de la mayoría de los festivales electrónicos reconocidos eran hombres. Mientras que las mujeres eran relegadas a cifras inadmisibles y ridículas que rondaban entre el 2 y el 10%.

Pero no hay que conformarse sólo con los números. A esto se le suman prejuicios sexistas como “es un trabajo para hombres” o “al menos es linda” o “con lo fea que es espero que toque bien”, etiquetas injustas que reproducen lo peor del sentido común. Con esto como disparador, se comparte la entrevista a Ana Logue, DJ de la Ciudad de Buenos Aires.

Qué opinión temes por lo ocurrido en Olavarría con el recital del Indio Solari?

  •  Hay movidas que son particulares y únicas en su tipo. Toda la “misa ricotera” tiene mucho de mística, donde el propio público exige una serie de libertades que, si hubiera estado todo correctamente organizado, hubieran logrado una noche inolvidable. Como pasa muy seguido, entre la desidia de la producción, los responsables políticos y también el mismo Solari como artista que se asoció con esta gente, se termina hablando de “tragedia”. Como público sufrí el cierre y de espacios y la persecución post Cromañón; como DJ el ataque de cualquiera que piensa que lo que la música electrónica es pastis y nada más. Desde ambos lugares me doy cuenta de que la sociedad siempre busca estigmatizar a la juventud, y más que nada, a cualquier movida contracultural, por fuera de lo establecido. Y si bien todavía hay una falta de firmeza por parte del público, hay desde lo institucional y en las normas no escritas de lo que un evento es una gran irresponsabilidad. Nos tenemos que seguir cuidando entre todxs porque el empresario quiere facturar y el artista se quiere mostrar, no les importamos. Es triste porque donde hay vidas humanas en juego, el arte y el dinero se emparentan.

    Delia Derbyshire los convirtió en el símbolo de la tecnología sonora de los años 50, hoy cuáles son las mujeres que te inspiran

  •  Me inspiran todas las mujeres que hicieron su propio lugar y tienen una marcada identidad por fuera de la norma, como Wendy Carlos (compositora del soundtrack de A Clockwork Orange), Grace Jones y Madonna, pasando por Ana Matronic, Björk, Lorde y Peaches. Especialmente en lo que a DJs se refiere, creo que Audrey Napoleon es de mis favoritas, y de música electrónica, MNDR y TOKiMONSTA.

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  •  Me parece que dice mucho sobre el lugar que nos tiene “reservado” el mainstream. Somos un detalle de color, un recreo visual. Siempre hay varones que nos quieren enseñar cómo se usan los equipos, cómo se hacen las mezclas, hasta qué música pasar. Más de una vez buscaron mains planear mi propio trabajo, hombres que no sabían cómo conectar un cable. Pero todos los ámbitos donde hay mayoría varones generan esta dinámica en la que tenemos que esforzarnos el triple para ser reconocidas la mitad. Ni hablar si no somos estéticamente hegemónicas o no binarias; ahí hay un glitch en la cabeza de más de uno.
    Como identidades femeninas debemos imponernos y demostrar con trabajo que estamos a la altura de cualquier profesional masculino, aunque nos quieran decir lo contrario. Y que haya movidas exclusivas de mujeres, hoy más que nunca, muestra que hay una intención real de dejar de pasar desapercibidas.

    Se puede decir que todavía existe el Under. Cuál es tu opinión sobre “el ambiente porteño”.

    El under porteño sigue siendo predominantemente masculino. Y en lo que a mujeres se refiere, siguen viéndose siempre las mismas caras. El problema es que, al haber tantas restricciones y estar en una situación económica tan complicada, los locales y eventos ya no buscan a alguien nuevo, simplemente les alcanza con que convoquen algo. Y a veces en el under terminamos viendo una especie de mainstream chiquito, no una verdadera búsqueda de nuevos talentos o de algo diferente.
    Creo que llegamos a un momento donde trabajar es un lujo, y muchas personas se disputan un espacio. Con más de 8 años de laburo, puedo decir que es cada vez más difícil encontrar el nicho para seguir haciendo lo que te gusta. Y el under se quedó con eso, se conformó con eso. Si hubiera más oportunidades, probablemente tendría más vuelo, pero con lo que hay, estamos viviendo una repetición de figuritas.

    Cuáles son los principales estigmas que se tienen a la hora de ser DJ

  •  La idea del reviente es muy fuerte, esa fantasía de que te hacés DJ para dártela en la pera. Como identidad femenina, hay que luchar contra el prejuicio de que te enseñó un varón, que empezaste por alguna pareja o que conseguís fecha sólo por ser algo diferente a un tipo. Ya desde un punto de vista más profesional, y DJs muy buenxs que también hacen música, pero no todxs lxs músicxs saben cómo armar un set o leer una pista; trascender ese preconcepto es complicado. Y siempre, por encima de todo, el estigma de que somos unxs ladronxs que roban con la música ajena. Pero en una sociedad donde todo es un remix de algo que ya pasó, esto último se va transformando cada vez más en un detector de músicxs frustradxs.

    Cuál es el mejor y el peor recuerdo de ser DJ

  •  Peor recuerdo, no sé. Me pasaron cosas desagradables como ser ninguneada en una fecha o que no me paguen, la clásica es que me pregunten quién está pasando música a pesar de estar con los auriculares puestos enfrente del controlador y la consola, pero eso es un básico que cuando no pasa, es para festejar. Que me bardeen por gorda y por mujer me ha pasado, pero no sé si contarlos como peores recuerdos, son constantes en la vida de cualquiera que no es hegemónicx y sale al mundo.
    Mejor recuerdo, me pasa similar con el peor, hay situaciones que la primera vez que suceden son una locura, pero después se repiten y ya no tienen el mismo impacto. La gente ha llegado a agradecerme, a mandarme mensajes privados diciendo que había vivido la mejor noche, o contándome que gracias a lo que yo pasé sobrevivieron una noche durísima. Cuando era chica decía que bailar es la mejor manera de llorar, y creo que hay mucho de terapéutico en estar ahí, moviéndote al lado de un montón de personas, en tu propio mambo, pero escuchando justo el tema que querías escuchar, o sorprendiéndote por una canción que jamás oíste. Recibir una felicitación me sigue emocionando. Y las coreos y los trencitos, que cuando llegan significa que la noche está en lo mejor.


    Un lugar para tocar

  •  El año pasado pude tocar en un escenario de la Marcha del Orgullo LGBTTIQ, pero me quedé con ganas de más porque mi set se cortó por la tormenta. Me faltan todavía muchos de los lugares “grandes”, como Niceto. Pero teniendo espacios como Fiesta Jolie, Fiesta Eyeliner, fiestas y bares amigos y todas las movidas autogestionadas en las que participo, creo que no tengo “un lugar” que me falte. Siempre se puede querer acompañar a alguna banda grande, pero es más un tema de chapa que de reconocimiento real. El reconocimiento viene de la gente que llega a la cabina a agradecer, que se baila todo en la pista o que envía un mensaje copado. Me quedo con eso y con el aguante de mis colegas y de productorxs y organizadorxs que me siguen llamando, es la mejor prueba de que voy por buen camino y de que tengo que seguir.






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