Política Venezuela

MADURO LEJOS DE RESOLVER LOS PROBLEMAS DE FONDO

El billete de 100 bolívares y la profundidad de la crisis económica

Maduro ha ordenado recoger los billetes de 100 bolívares para atacar supuestas mafias que los fugaban a Colombia, al mismo tiempo que mandó a cerrar la frontera con dicho país por 72 horas.

Milton D'León

Caracas @MiltonDLeon

Martes 13 de diciembre de 2016

Un nuevo capítulo ha tomado el relato del gobierno de Maduro sobre la supuesta “guerra económica” de la que sería víctima como una manera de eximirse de la responsabilidad política de una crisis que ya lleva más de tres años y que tiende a agudizarse.

Las explicaciones del gobierno

Esta vez el protagonista ha sido el billete de 100 bolívares, actualmente el de mayor denominación circulante, que Maduro ordenó recoger para hacer frente a supuestas mafias colombianas que almacenan el papel moneda para desestabilizar la economía del país. Se trató de un anuncio que sorprendió tomando en cuenta que al momento no hay aún en circulación otra moneda de mayor denominación que ya haya suplantado al viejo billete de 100, siendo que el grueso de la población se maneja con el efectivo en sus transacciones cotidianas.

Maduro afirmó que "he decidido sacar de circulación los billetes de 100 bolívares en las próximas 72 horas y dar un plazo prudente para que quienes posean billetes de 100 bolívares lo declaren ante la banca pública y ante el Banco Central (BCV)". De acuerdo al relato del gobierno, "se calcula más de 300.000 millones de bolívares que están en poder de las mafias internacionales dirigidas desde Colombia (...) parte del golpe económico".

Durante su programa "En contacto con Maduro" transmitido este domingo sostuvo que hay bancos nacionales involucrados, sin mencionar a ninguno de ellos, y que "la operadora" que ha dirigido el plan contra el papel moneda de Venezuela es una ONG "contratada por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos".

El relato de Maduro fue ampliado este lunes, en la voz del ministro de Interior, Néstor Reverol, quien volvió a señalar al gobierno de Estados Unidos y a varias ONGs que operan en el país por gestar el supuesto ataque al sistema financiero local mediante la extracción del papel moneda. Sin indicar nombres de tales organizaciones no gubernamentales, dicho ministro aseguraba que son "contratadas por el Departamento del Tesoro norteamericano y el Gobierno norteamericano con la finalidad de sacar el dinero del territorio y asfixiar el sistema financiero nacional".

En una explicación un tanto rocambolesca Reverol sostenía que dichas organizaciones, contratan a grupos de delincuencia organizada para pasar hacia Colombia los billetes de 100 bolívares, y de allí hacia países como Suiza, Polonia, Ucrania, España, Alemania y la República Checa donde son almacenados en grandes depósitos.

De acuerdo a la versión de Maduro, esta medida se toma tras la realización de una exhaustiva investigación en la que se determinó que hay almacenes, no solo en varias ciudades de Colombia, sino también en la gama de países antes señalados por Reverol, en donde las mafias estarían acumulando billetes del país.

El relato del gobierno parte de que desde hace por lo menos dos años se ha dado un "fenómeno" desde Colombia de extracción del papel moneda del país a través de las ciudades fronterizas colombianas de Cúcuta y Maicao, donde existiría "un centro permanente de ataque a la moneda venezolana". "¿Cuál es el objetivo?”, para Maduro “la desestabilización de nuestra economía, la desestabilización de la sociedad, dejar al país sin billetes de 100 bolívares".

Uno de los mecanismos sería que cada persona que lleva un billete de 100 bolívares a Colombia obtiene un depósito de 120 bolívares, "que forma parte también de este plan desestabilizador", además del contrabando liso y llano de billete hacia el exterior, y que buscaría dejar sin dinero circulante y sin liquidez a los ciudadanos para "asfixiar" a la nación y crear un malestar en la población.

Para completar esta medida, Maduro mandó a "cerrar inmediatamente todas las posibilidades terrestres aéreas y marítimas para que no regresen esos billetes, que se los llevaron y ellos se queden con su estafa en el exterior". Al mismo tiempo informó que la medida saldrá publicada este lunes en Gaceta Oficial y que a partir de ese momento las personas tendrán 72 horas para hacer el canje o depósito del billete y después de ese lapso habrá un período de 10 días para que esa transacción se haga directamente en las taquillas del Banco Central.

Esta medida se toma luego de cinco días después que el Banco Central anunciara la ampliación del cono monetario con seis nuevos billetes, de 20.000, 10.000, 5.000, 2.000, 1.000 y 500 bolívares, y tres monedas más, de 100, 50 y 10 bolívares que implica una adaptación a la fuerte inflación que sufre el país (ver aquí).

Maduro, lejos de los problemas de fondo

Pero más allá del mencionado relato, la actual medida vuelve a expresar los niveles graves de la actual crisis económica del país alcanzando casi niveles catastróficos, que en los últimos dos meses ha llevado a una cada vez mayor devaluación de la moneda, y un dólar paralelo que ya supera los 4.500 bolívares por cada moneda estadounidense, cuando no hace menos de dos meses y medio rondaba los 900 bolívares por dólar, y un salto en la ya galopante inflación reinante en el país. Aumentando la alta carestía de vida, y hundiendo cada vez más los ingresos del pueblo trabajador, quien es el que viene soportando sobre sus espaldas la agobiante crisis.

Maduro habla de mafias que destinan los billetes de 100 bolívares, pero hace la vista gorda por donde se van realmente los millones de capitales que desangran al país. Como hemos escrito en una reciente declaración pública en el país ha habido una gran fuga de dólares a manos de empresarios y redes de corrupción. Entre 2003 y 2013 aumentó 340% la cantidad de dólares de particulares depositados afuera. Para 2014, sumaban unos 200 mil millones US$. Incluso, más recientemente el ministro de Comercio Exterior habló de que existen “500 millardos (mil millones) de dólares del sector privado en el exterior, bien sea en depósitos de empresarios o de particulares” – dinero surgido de esta gran fuga de capitales. Allí están las verdaderas mafias de alto calibre. Si a esto le sumamos los extenuantes pagos de la deuda externa, que de acuerdo a los propios cálculos del gobierno se han pagado más de 60 mil millones de dólares en los últimos tres años, la suma es sideral.

Lo que denuncia el gobierno que se ha fugado por las mafias en los últimos años de 300.000 millones de bolívares llega a unos 447 millones de dólares según la tasa oficial de cambio más alta del país (660 bolívares por dólar). Como se ve, si el relato del gobierno es cierto, vemos que se trata de un monto que lejos está de lo fugado por los empresarios, sean del color que sean, y la gran cadena de corrupción estatal, además de la sangría que ha significado el pago de la deuda externa.

Por eso, una elemental medida si el realmente el gobierno quisiera empezar a golpear donde debe es que todos los empresarios y grandes propietarios, además de los grandes corruptos del Estado, deben ser obligados a repatriar inmediatamente esos dólares, so pena de ser expropiados sus bienes y su pase a administración por organismos de los trabajadores y las comunidades electos democráticamente, no elegidos a dedo por el partido de gobierno ni sus funcionarios.

Otra medida elemental sería el cese inmediato del pago de la deuda externa. Basta de dedicar miles de millones de dólares al capital financiero internacional, mientras el país sufre de grandes padecimientos, y se necesitan recursos para los hospitales, escuelas y empresas públicas. ¡Dinero para los hospitales, escuelas, viviendas populares y salarios, no para la usura de esa deuda eterna! Sumado a estas medidas estatizar la banca, sin pago alguno, estableciendo una banca nacional única bajo control de sus trabajadores y los pequeños ahorristas, para que sus enormes recursos se pongan en función de un verdadero desarrollo nacional. Nacionalización del comercio exterior, bajo control de los trabajadores, única forma de asegurar que las divisas sean utilizadas en función de las necesidades nacionales y poner fin a la fuga de capitales.

Pero el gobierno de Maduro es incapaz de tomar estas elementales medidas, en función de los verdaderos intereses nacionales, y de los intereses obreros y populares, pues hacerlo sería afectar los intereses de los que realmente han generado la crisis, los empresarios sean del color que sean, la gran corruptela del gobierno y cuestionar sus propias medidas de ajuste. Menos estas medidas vendrán de la mano de la oposición aglutinada en la MUD que demagógicamente busca pescar en río revuelto y ya ha adelantado que de llegar al gobierno tomará medidas antipopulares. Una verdadera salida solo puede venir de la mano de los propios trabajadores luchando por un verdadero Plan de emergencia obrera y popular de salida a la crisis.




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