Política Venezuela

#PLEBISCITO16-J DE LA OPOSICIÓN

El plebiscito de la MUD: una maniobra para objetivos reaccionarios

La oposición asume la pose “democrática” contra la Constituyente planteando una “consulta” donde las necesidades del pueblo trabajador no tienen arte ni parte, sino el propio camino de la derecha hacia el poder.

Ángel Arias

@angelariaslts

Jueves 13 de julio

Ante la insistencia del gobierno en imponer su farsa de “Constituyente” el 30 de este mes, la derecha salió al paso con la iniciativa de un plebiscito contra la Constituyente este 16 de julio, lo que, sin embargo, como hemos señalado, no deja de ser otro embauque para los trabajadores y sectores populares, pues no tiene nada que ver con nuestras necesidades y, al contrario, se usa el recurso de una consulta para avanzar en sus propios objetivos de encaminarse al poder.

Lo plebiscitos en sí mismos no son un mecanismo democrático, como se pretende hacer ver. Generalmente esconden el hecho de colocar al pueblo en la limitada condición de decidir “Sí” o “No” sobre las preguntas y cuestiones que el régimen o el sistema le interesa consultar, mientras el conjunto de los asuntos del país y de la política que define nuestras vidas queda en manos de los políticos de las clases dominantes, estén en el gobierno en la oposición.

En este caso la derecha profundiza este aspecto, anunció inicialmente que consultarían sobre si la gente estaba de acuerdo o no con la Constituyente, es decir, algo parecido a esa consulta previa que el gobierno se negó a hacer y que muchos sectores del país le pedían, incluyendo sectores del llamado “chavismo crítico” (fundamentalmente ex ministros y ex funcionarios de alto nivel). Sin embargo, como se desprende de las preguntas, lo que resultó fue una “consulta” con la que la MUD intenta avanzar en su presión sobre las FF.AA. para que le saquen la silla a Maduro, al tiempo que legitimar la idea de que la oposición pueda formar un nuevo gobierno con sus aliados, lo que llaman de “unidad nacional”.

Las preguntas del plebiscito

La primera pregunta induce al desconocimiento de la Constituyente: 1) ¿Rechaza y desconoce la realización de una Constituyente propuesta por Nicolás Maduro sin la aprobación previa del pueblo venezolano?

La segunda reza: 2) ¿Demanda a la Fuerza Armada Nacional y a todo funcionario público obedecer y defender la Constitución del año 1999 y respaldar las decisiones de la Asamblea Nacional? Como lo han dejado claro varios de los voceros de la MUD, el objetivo con esto es aumentar la presión sobre las FF.AA., una orientación que ha sido una constante en la oposición, aunque más acentuada en el último período. Como lo hemos venido denunciando, esto no es más que una invitación a que sean los militares quienes terminen de definir el destino de Maduro, bien empujándolo fuera del poder o conminándolo a negociar en los términos que quiere la oposición. Es decir, otorgarle a las FF.AA. el papel de árbitros de la situación y su desenlace. ¿Luchar por la “democracia” con los militares siendo el árbitro de la política?

Esto pone el descubierto que es una impostura la denuncia de la MUD al papel central jugado por las FF.AA. con el gobierno de Maduro, porque también esta busca una “transición” regimentada y arbitrada por el poder militar. Preguntamos entonces, ¿los militares son malos solo si sostienen a Maduro y su represión, pero serían buenos si empujan a Maduro del poder para facilitarle la vuelta al gobierno a la derecha?

No habrá más “democracia” para los trabajadores, campesinos, jóvenes y sectores populares en un nuevo régimen nacido y condicionado por la acción determinante de las FF.AA.

La tercera pregunta es: 3) ¿Aprueba que se proceda a la renovación de los poderes públicos de acuerdo a lo establecido a la Constitución, y a la realización de elecciones libres y transparentes así como la conformación de un gobierno de unión nacional para restituir el orden constitucional? Del rechazo a la Constituyente la oposición quiere pasar por una vía rápida a legitimar una eventual formación de un gobierno propio.

Si con la farsa de Constituyente el gobierno busca atornillarse en el poder contra la voluntad del pueblo e imponer un suprapoder desde el cual gobernar, la derecha quiere imponer con este plebiscito su objetivo de conformar un gobierno propio. ¿Adivinemos con quién sería la “unidad nacional” de la que hablan? Por supuesto, los partidos de la derecha, los grupos y asociaciones empresariales, quizá algunos exfuncionarios del chavismo y, claro, está, la bendición de los imperialismos estadounidense y europeo. ¿Y el pueblo? ¡Bien, gracias!

Al intento de Maduro y el chavismo de imponer un supragobierno con la Constituyente, la MUD contrapone la idea de imponernos con su plebiscito la legitimación de un eventual gobierno suyo. ¡Ninguno está interesado en que los trabajadores y el pueblo tomemos en nuestras manos el destino del país! Es su propia pugna por el poder político y el control de la renta petrolera. Ya lo hemos dicho: ni el gobierno es “socialista” ni la MUD es “democrática”.

Las necesidades obreras y populares no están en ese plebiscito

La derecha hace demagogia con la cuestión democrática y con las necesidades del pueblo, pero su programa ni su política implican ninguna lucha por nuestras necesidades reales. Los trabajadores y el pueblo pobre necesitamos luchar por salarios, contra los aumentos de precios, contra los despidos, por los contratos colectivos, contra el oprobioso pago de la deuda externa que disminuye los recursos a los alimentos y medicinas, por la repatriación obliga de los miles de millones de dólares fugados, por el derecho a la tierra y a la vivienda, entre otras necesidades urgentes.

Sin embargo, nade esto constituye la “lucha” de la oposición ni forma parte de lo “consultado” este 16-J. Y no lo constituye por la derecha, lejos de representar una alternativa de cara a los intereses obreros y populares, quiere volver a gobernar para aplicar un programa económico igual o más antipopular que el de hoy, para fortalecer el poder social de los empresarios y la dominación imperialista, incluyendo mayor endeudamiento externo, privatizaciones y sacrificio de derechos de los trabajadores.

Así como le damos la espalda a la farsa de Constituyente montada por el gobierno, el pueblo trabajador no tiene tampoco nada que buscar con este llamado de la MUD, y en cambio, buscar las vías y las maneras para forjar una alternativa propia, para que irrumpan en la escena nacional con fuerza las demandas y métodos propios de los trabajadores y el pueblo pobre. Luchar por tener una voz propia de los de abajo.






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