Política Venezuela

CONFLICTO DE PODERES

Gobierno y oposición se movilizarán en Caracas en un clima de tensión política

El miércoles el chavismo se moviliza para respaldar a Maduro. El mismo día la oposición derechista, en su intento destituyente, exigirá que se aceleren los trámites del referendo revocatorio.

Martes 10 de mayo de 2016 | 22:46

Fotografia: EFE

Como ya es costumbre, cada vez que la oposición convoca una marcha que esté dirigida hacia el centro de la ciudad, el chavismo convoca otra para el mismo día y hora, siempre en el marco de la tensión política y el conflicto de poderes instalado. Así, hacia el final de la tarde de este lunes, dirigentes del PSUV convocaban a una marcha para el próximo miércoles, el mismo día en el que la oposición derechista había llamado a movilizar para exigir al Consejo Nacional Electoral (CNE) que pase a lo que llaman “la segunda etapa en la activación del revocatorio”.

Las idas y venidas de los movimientos de la derecha y del gobierno

El llamado hecho por el gobernador del estado Aragua, el chavista Tareck El Aissami, desde el palacio de Miraflores, sería para “celebrar la gran victoria popular de la vivienda, del derecho a la vivienda, y vamos a acompañar al presidente, Nicolás Maduro, aquí en Caracas”, y tendría como motivo el hecho de que el viernes pasado el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) declaró "inconstitucional" la ley que la Asamblea Nacional había aprobado sobre la “Misión Vivienda Venezuela” en la que, según el gobierno, pretendía “privatizar” los urbanismos que se han hecho en el marco de este programa social. A la misma, de acuerdo al chavismo, se convocaba a "todos los movimientos populares", especialmente “a las familias que están anotadas en el listado” de quienes quieren acceder a una casa de la Misión Vivienda.

Pero a horas muy tempranas también, la oposición de derecha, en el marco de su plan destituyente de sacar a Maduro antes que termine su mandato, había llamado para el mismo miércoles en Caracas y “en todas las demás ciudades donde exista una oficina electoral” exigiendo que el CNE agilice los trámites hacia el referendo revocatorio. Llamado que el dos veces candidato presidencial y dirigente del Partido Primero Justicia, Henrique Capriles Radonski, uno de los principales impulsores del revocatorio como política destituyente, quiere utilizar para reposicionar a su partido dentro del bloque de la MUD, en el marco de las diferencias internas.
Es que por su parte el Partido Acción Democrática y Ramos Allup, han insistido en la enmienda constitucional para acortar el mandato, o directamente forzar la “renuncia” de Maduro mediante acciones en las calles como ha propuesto el partido Voluntad Popular de Leopoldo López y que es apoyado por María Corina Machado y Antonio Ledezma. Pero la política hacia la cual, seguramente por considerarla “más viable”, todos los partidos de la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) se han encuadro en el llamado a la consulta revocatoria del mandato de Maduro, y por eso Ramos Allup, presidente de la Asamblea Nacional, también convoca.

Esta marcha convocada para el pasado 27 de abril, fue suspendida un día antes una vez que el CNE entregara a la MUD, el formato del documento en el cual las personas “respaldaran con su firma” el inicio del trámite hacia la consulta. Firmas que fueron entregadas por este bloque de la oposición, aduciendo ellos un total de 1,8 millones, que más allá si este número es verdadero o si es parte del movimiento de campaña, próximamente los firmantes deben reconfirmar con su huella dactilar en lugares a definir por el CNE.

En teoría el CNE tenía “cinco días de plazo” para anunciar cuándo y dónde deben acudir los firmantes a estampar su huella, y decimos en teoría, porque cada quien interpreta la ley electoral de acuerdo a conveniencias, pues según el organismo electoral las demoras se produjeron porque “la MUD no presentó los recaudos requeridos”. Si aprueba esta etapa, deberán reunir 4 millones de firmas para que efectivamente se realice el referedo en 2017.

Si la oposición gana el referendo este mismo año, se deben convocar nuevas elecciones presidenciales, pero si lo hace en 2017 Maduro será reemplazado hasta 2019 por el vicepresidente de la República. Por eso la derecha apresura el plazo en su plan destituyente, y alega que el CNE lo que busca es cada vez más dilatar el proceso, por lo que Henrique Capriles afirma que "si el referendo revocatorio no es este año no tiene sentido, no nos interesa un mismo gobierno, o es este año o no hay revocatorio". Pero el mandato de Maduro se considerará revocado si votan a favor de su salida igual o mayor número de los electores que lo escogieron en el 2013, esto es, 7,5 millones.

Hasta el momento, la derecha si bien ha expresado fuerza electoral como se demostró en las pasadas elecciones parlamentarias del pasado 6D, se ha caracterizado por tener poca capacidad de movilización de calle, muy lejos de los niveles que tenía en otras épocas, cuando el chavismo incluso era más fuerte. Pero el chavismo tampoco se caracteriza por las movilizaciones de otrora, lo explica su decadencia política y una situación agobiante que reina en el país. Por eso no se espera grandes concentraciones masivas para este miércoles, pero seguramente, con la acción mediática de por medio, serán repicadas, por cada sector a conveniencia, para dar una imagen de fuerza más allá de lo que realmente se tenga en las calles y de lo que podría estar pasando.

Una tensión política que se agudiza cada día

Todo esto ocurre en el marco de la tensión política entre una oposición que se ha venido envalentonando, ávida por defenestrar al gobierno de Maduro con el proyecto del chavismo en decadencia y de allí sus planes destituyentes, y un gobierno en declive que busca todas las maneras de sobrevivencia, sobre todo con el control que ejerce sobre el CNE y el TSJ barriendo todo proyecto de “ley” de la Asamblea Nacional por “inconstitucional”. Y todo esto acontece en medio de una agobiante crisis económica que golpea con ferocidad al pueblo.

Como hemos escrito en este diario la derechista MUD, utiliza la Asamblea Nacional como plataforma de sus planes para defenestrar a Maduro, e imponer el programa antiobrero y proimperialista del gran capital. Con el revocatorio busca retomar la iniciativa política, alentada por los avances de la derecha continental y sobre todo por los acontecimientos de Brasil. Siendo que el chavismo le ha venido facilitando el trabajo a la derecha, encauzándose en un camino de mayores acuerdos empresariales e incluso avanzando en una apertura mayor en acuerdos con las transnacionales, como se están viendo en la explotación aurífera, minera y más recientemente en el sector petrolero.

Así de su política económica sacan beneficio los empresarios, los especuladores, los grupos económicos ligados al gobierno, pero deja caer la crisis sobre el pueblo trabajador, golpeado por la inflación galopante, el desabastecimiento y especulación, la pérdida de empleos, el deterioro de los servicios públicos. Esto es aprovechado por la derecha haciendo demagogia política. Por esto a la vez que se denuncia los planes destituyentes de la derecha, es necesario oponerse a la política de ajustes del gobierno de Maduro, no brindarle el menor apoyo político, y preparar una salida independiente de los trabajadores y del pueblo.






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