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FRANCIA

Gran actividad de Révolution Permanente con chalecos amarillos en París

La organización hermana del PTS en Francia, la CCR que lleva adelante Révolution Permanente con más de dos millones de visitas mensuales, realizó un exitoso debate con miembros de los chalecos amarillos en París que reunió a más de 300 personas.

Domingo 3 de febrero | 10:12

“Chalecos amarillos: ¿el retorno del espectro de la revolución?”

Más de 300 personas asistieron este viernes al encuentro organizado por Révolution Permanente sobre la lucha de los chalecos amarillos. Miles de personas lo siguieron en directo desde Facebook. En un ambiente lleno de emoción y determinación, fue un gran éxito el encuentro llamado “Chalecos amarillos: ¿el retorno del espectro de la revolución?”

Révolution Permanente, parte de la red internacional de La Izquierda Diario, organizó un debate sobre el movimiento de los chalecos amarillos. Como expositores se encontraban Flora Carpentier y Daniela Cobet, miembros del comité de redacción de Révolution Permanente, Anasse Kazib, ferroviario y figura de la huelga del año pasado, Assa Traoré, del colectivo Vérité pour Adama (Verdad para Adama), así como también tres chalecos amarillos, Franck y Antonio, dos de los heridos en las manifestaciones y Oriane, de las mujeres chaleco amarillo.

"El movimiento de los chalecos amarillos ha dado esperanzas”

Flora Carpentier, militante de Révolution Permanente, reconocida por su compromiso en la calle al lado de los “Gilets jaunes” cada semana comenzó la reunión: ¿quién habría creído que los chalecos amarillos se convertirían en el símbolo del enfrentamiento contra Macron y su mundo, el Estado y su policía? El movimiento de los chalecos amarillos ha dado esperanzas”. Flora explicó la tarea que se le dio a Révolution Permanente: dar voz a los chalecos amarillos, ignorando cualquier supuesta neutralidad: "elegimos nuestro lado, el de los chalecos amarillos, el de una juventud con un futuro sombrío".

Anasse Kazib le sucedió para plantear la cuestión de las perspectivas para el movimiento y los métodos de lucha. Para él, si los chalecos amarillos ya demostraron mucho, es necesario pasar a una etapa superior. No podemos contentarnos de manifestarnos todos los sábados y de ser entre 80 mil y 100 mil en las calles. Lo que necesitan urgentemente los cientos de miles de personas que se han movilizado desde el 17 de noviembre, quienes han sido heridos por miles por la policía, es tener una vida digna, poder comer a fin de mes. ¡Es necesario reivindicar la suba de salarios! Para ellos, el 5 de febrero va a ser una fecha clave: “el 5 de febrero tendremos que transformar el movimiento de los chalecos amarillos en un movimiento de todos juntos, y no dentro de seis meses sino ahora, porque es ahora que tienen la cabeza bajo el agua”. El 5, todos los chalecos amarillos que pueden ir a la huelga en sus empresas porque nuestra lucha no puede contentarse con estar solo dirigida contra Macron y la clase política, sino que debe atacar a quienes nos explotan día a día: la gran patronal.

Entonces tres chalecos amarillos tomaron la palabra. Oriane, creadora de la página de Facebook Mujeres chalecos amarillos y que estuvo en la iniciativa de las manifestaciones de las mujeres chaleco amarillo en la región de París, narra la historia de su vida como una mujer precaria. "Una criada pobre es una pobre que está en silencio, una pobre que está muerta". Ella reivindica el rol de las mujeres en el movimiento de los chalecos amarillos: "También contamos nuestras heridas". Concluyó citando a Mirabeau: "mientras las mujeres no interfieran, no hay una verdadera revolución".

Le siguieron dos jóvenes chalecos amarillos, víctimas de la represión de las manifestaciones. Franck, de 20 años, paisajista, perdió un ojo por un tiro de flashball durante el III acto. “Tengo 20 años, no me atrevo más a mirarme a un espejo, estoy desfigurado”. “Desde el 1° de diciembre no como más, no duermo más, perdí 20 kilos” “Pienso en mis futuros hijos, ¿cómo van a hacer para alimentarse, para encontrar un departamento, un trabajo?”. Antonio fue impactado en el pie por una granada Gli-F4, el mismo tipo de granada que tocó a Rémi Fraisse como él recuerda. Franck y Antonio organizaron para el XII acto una gran marcha de los heridos, que partió desde la avenida Daumesnil para rendir homenaje y pedir justicia para los 2 mil chalecos amarillos heridos a lo largo del movimiento.

"Nosotros, en nuestros barrios, no necesitamos protestar para morir y sufrir la violencia policial. [...] Mi hermano fue asesinado, nosotros somos asesinados por este sistema desde hace años: nuestros barrios son campos de entrenamiento "

Ellos pelean por la prohibición del LBD 40 así como de esas granadas. Como subraya Antonio: “soy militante contra las violencias policiales desde mucho antes de los chalecos amarillos, Adama, Théo (víctimas de la violencia policial), no los olvido”.
De hecho, la violencia policial que afecta al movimiento masivo de chalecos amarillos hoy en día está lejos de ser una novedad en los barrios populares. Este es el sentido de la intervención de Assa Traoré, hermana de Adama Traoré asesinada por la policía en julio de 2016. Recuerda que las lesiones por flashball son comunes entre los jóvenes de los barrios pobres, evocando el caso de Fatouma Kébé, madre de una familia arrebatada por un tiro de LBD hace unos años. "Nosotros, en nuestros barrios, no necesitamos protestar para morir y sufrir la violencia policial. [...] Mi hermano fue asesinado, nosotros somos asesinados por este sistema desde hace años: nuestros barrios son campos de entrenamiento ". " Hoy es un movimiento que no se puede hacer sin los barrios populares, porque estas brutalidades policiales las sufrimos".

Fue entonces cuando la tribuna propuso tomar una foto de solidaridad para exigir justicia para Zineb Redouane, de 80 años, quien murió en Marsella el 2 de diciembre luego de recibir en su cara una granada de gas lacrimógeno en su departamento, pero también para exigir la liberación del boxeador Christophe Dettinger, cuyo juicio se llevará a cabo el 13 de febrero, y la amnistía de todos los chalecos amarillos condenados, así como recordar la lucha llevada a cabo desde hace 2 años y medio para exigir justicia para Adama Traoré y todos sus hermanos encarcelados .

Daniela Cobet, miembro del comité editorial de Révolution Permanente, abordó un aspecto más ideológico al tratar de dar algunos elementos de respuesta a la pregunta de apertura de la reunión: "Chalecos amarillos: ¿retorno del espectro de la revolución?”. Ella enfatiza el carácter pre-revolucionario de la situación, tanto por la volatilidad de las clases dominantes como por la determinación de los chalecos amarillos: "cuando vemos a Franck y esos otros chalecos amarillos, que han perdido un ojo o una mano, que vuelven a manifestarse, vemos que pasa algo muy profundo, que hace eco de momentos muy fuertes en nuestra historia”.

"...debemos insistir en la dimensión de clase y luchar por el 5 de febrero sea el punto de partida de una verdadera huelga general"

Frente a este movimiento, la izquierda tiene una responsabilidad histórica, especialmente para evitar que la extrema derecha tenga el campo libre para capitalizar la bronca social. Se trata de aprovechar este movimiento e invertir lo más posible. Pero ciertamente, no de manera acrítica: contra un movimiento que reclama a la gente, debemos insistir en la dimensión de clase y luchar por el 5 de febrero sea el punto de partida de una verdadera huelga general. Daniela insistió también en la cuestión del carácter internacional de esta clase, mostrando que la solidaridad y la fraternidad que se tejieron en las calles y en las manifestaciones que van más allá de las fronteras del país, en unión con los trabajadores del mundo entero, podrían constituir el mejor antídoto contra la extrema derecha. Lejos de contentarse con una lucha contra el gobierno, es la patronal y su política de clase las que deben ser enfrentados. Se están organizando, así que nosotros también debemos organizarnos.

Luego tuvo lugar una discusión con una decena de intervenciones desde la sala. Varios de ellos señalaron la necesidad de unirse a los barrios populares, estableciendo un vínculo con la precariedad de vida de los chalecos amarillos. En un ambiente lleno de emoción y determinación, el debate mostró una alta calidad, expresando de cierta manera la politización que ha estado emergiendo desde hace dos meses en el movimiento. Una asamblea de mujeres que se improvisó y reunió a varias decenas de ellas. Siguieron discusiones amistosas con bebidas. Un gran éxito para esta reunión que no podría haber tenido lugar sin la movilización de una determinación impecable de los chalecos amarillos.






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