Política Venezuela

VENEZUELA: CRECE LA TENSION Y LA CRISIS SOCIAL

Las protestas y saqueos se extienden a varias ciudades del país

Se reportaron 400 detenidos en el marco de los saqueos a comercios y camiones cargados de alimentos. Un día después, la ciudad de Cumaná amaneció militarizada.

Milton D'León

Caracas @MiltonDLeon

Jueves 16 de junio de 2016 | 09:47

Este miércoles, la ciudad de Cumaná amaneció militarizada luego de la ola de saqueos del día anterior. Oficialmente se terminaron reportando 400 detenidos en el marco de la serie de saqueos a comercios y camiones cargados de alimentos, y aunque desde la gobernación del estado Sucre, del cual Cumaná es capital, se descartó que hubiese fallecidos vinculados a las revueltas registradas ese día, ya que “los muertos no estaban involucrados en los saqueos". Desestimando así los reportes de la mayoría de los medios que cubrieron los hechos.

Pero el discurso del gobernador, Luis Acuña, quien también ha fungido en otros momentos como ministro del gobierno, fue más que cínico al declarar que la ola de saqueos de ese día “fue obra del vandalismo proveniente de bandas delictivas”, y no de un pueblo desesperado por la escasez de alimentos y el alto costo de la carestía de la vida. Para luego agregar que "eran prácticamente hampa. Que les hayan pagado, no me queda duda (...), no nos queda duda que este acto fue un hecho planificado, montado por la derecha”. Vaya “certezas” las del gobernador que cuando fuera ministro enfrentara la lucha de los trabajadores de las universidades públicas.

Un proceso de saqueos que se extiende

Lo acontecido en Cumaná marca un punto álgido pues ha sido lo ola mayor de saqueos y protestas acontecidos en una sola ciudad. No se centró en determinados puntos focalizados, como se ha venido observando en otras ciudades, sino que fue extendido en toda la capital. Esto fue acompañado con un fuerte despliegue militar para contenerlos, incluso con refuerzos provenientes de ciudades vecinas.

Es que en las últimas semanas, los habitantes de distintos estados del país han iniciado focos de saqueos en algunos comercios cuando, de forma espontánea y luego de horas de espera comienzan a exigir a las autoridades la venta de alimentos, y han irrumpido en supermercados o tomado las calles para protestar. Por ejemplo, tanto el mismo día martes en que acaecieron los acontecimientos de Cumaná como en días anteriores, se registraron saqueos, conatos y protestas en Puerto Ordáz, Palo Negro (Maracay), San Antonio del Táchira, Ureña, Lagunillas (Mérida), y en tres puntos diferentes de la ciudad de Caracas como Catia, La Vega y La Urbina.

Y de acuerdo a informaciones del organismo de derechos humanos Provea, hasta este miércoles se habían confirmado 5 personas fallecidas en el contexto de la represión a las manifestaciones de esos días, de la misma forma, todos estos hechos fueron reportados por la amplia mayoría de los medios. Un hecho que tomó connotación fue lo acontecido en el poblado de Cariaco, en el mismo estado de Sucre y a pocas horas de Cumaná, donde un muerto y 11 heridos fue lo que dejó una protesta en horas de la mañana de este domingo, y que fuera filmado y trascendido por todas las redes sociales y medios periodísticos.

La tensión aumenta por los saqueos y protestas conforme crecen las filas para adquirir alimentos y productos básicos. De acuerdo con el Observatorio Venezolano de Violencia (OVV), a diario se producen más de 10 intentos de saqueos reflejando el aumento de la desesperación de la población, especialmente la de sectores más pobres, ante la ausencia o fracaso de políticas efectivas por parte del gobierno para garantizar el acceso a los alimentos en medio de la crisis agobiante. Es que lejos de solucionarse, los problemas continúan agravándose día tras día al mismo ritmo de la desesperación de la población.

Fracasan las políticas del gobierno, y la derecha no mueve un dedo donde gobierna

No faltó la verborragia a Maduro en sus declaraciones de este miércoles que en vez de constatar el fuerte malestar social imperante en el país, sobre todo entre los más pobres, afirmara que “los partidos de la ultraderecha se propusieron incendiar al país el domingo, lunes, martes y miércoles, ya que en la Asamblea General de la OEA, querían demostrar al mundo -ingobernabilidad- para que el organismo apruebe la Carta Democrática contra Venezuela”. Todo en la misma línea oficial y en concordancia con lo declarado también por el gobernador Luis Acuña del estado Sucre.

Que la derecha se aprovecha de la situación y busca pescar en río revuelto, eso ya se sabe, y sobre todo cargada de un discurso más que demagógico, pues lo que se trae entre la manga son planes que también le harán pagar al pueblo la crisis. Pero no se puede silenciar la realidad del profundo malestar social, de esa rabia y hastío del pueblo contra las condiciones agobiantes que se viven por la escasez, la carestía y las precarias condiciones de vida en medio de la crisis.

Es que como escribíamos en un reciente artículo, es un hecho que la política de superar la escasez y el desabastecimiento del gobierno ha fracasado en estos años, y es que tanto los viejos planes como los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) ahora, y toda la supuesta lucha oficial contra el desabastecimiento no responden en lo más mínimo a la acuciante situación imperante y la catástrofe que cada vez más se avecina. Se lleva más de un mes del lanzamiento de los CLAP y la situación en vez de mejorar ha empeorado, con la conformación de colas interminables y cada vez mayores.

Pero hay que destacar que la derecha gobierna importantes estados y ciudades del país manejando importantes recursos, y prácticamente no mueve un dedo, cayéndose la cara de su demagogia como si no tuviera responsabilidad en dichos lugares. Capriles por ejemplo maneja uno de los estados más importantes del país como es Miranda que alberga buena parte de la gran Caracas y donde se concentran grandes barriadas pobres. Más aún se llena la boca de democratismo e incluso hasta crítica la represión del gobierno, pero en muchos lugares coparticipa de la misma, cuando las distintas policías actúan combinadamente y arremeten contra el pueblo como se ha observado en varios lugares de la gran Caracas. ¡Cínicos!

Basta que sea el pueblo que pague la crisis

Ante esta situación las organizaciones sindicales se muestran impávidas, tanto muchas que existen a nivel de fábrica como algunas federaciones regionales o nacionales, producto de una pasividad de las direcciones sindicales, cuando no cómplices como las alineadas con el gobierno. Los trabajadores deben exigirles que se pongan a la cabeza y organizar un plan de lucha para hacerle frente a esta agobiante situación y la que crisis no siga descargándose sobre el pueblo trabajador.

Es necesario poner en pie verdaderos Comités de Abastecimiento populares, pero no de la manera engañosa que quiere hacer el gobierno con sus CLAP, sino verdaderos Comités por zona barrial, por áreas de vivienda, pero democráticamente constituidos, y que tengan el verdadero control sin ninguna injerencia del Estado. Esto ligado a la lucha por el control obrero de la producción, además de un salario mínimo vital y móvil y el reparto de las horas de trabajo sin pérdida de salario, como parte de las primeras tareas de un Plan de Emergencia obrero y popular, con el cual responder a esta situación imperante.

Y en esa lucha avanzar en confluir en una gran alianza obrera y popular capaz de poner en jaque a los responsables de esta situación exasperante, parándole la mano a los ajustes que Gobierno y empresarios descargan sobre el pueblo y los planes que prepara la oposición de la derecha de la MUD. Esta es la única salida progresiva a los padecimientos que sufre el pueblo.






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