Política Venezuela

EE.UU.-VENEZUELA

Los verdaderos objetivos de la llegada de Tomas Shannon a Caracas

El subsecretario de Estado de EE.UU. visita Venezuela. Se reunirá con el gobierno y con la oposición.

Milton D'León

Caracas @MiltonDLeon

Miércoles 22 de junio de 2016 | 23:30

La llegada del subsecretario de Estado de EE.UU. para Asuntos Políticos, Thomas Shannon, a Caracas ya estaba acordada desde la reunión en República Dominicana la semana pasada entre el secretario de Estado John Kerry y la canciller Delcy Rodríguez, para reactivar el diálogo bilateral entre Venezuela Estados Unidos.

Pero la visita de Thomas Shannon no se reduce únicamente a encuentros con el gobierno de Maduro, sino que también con miembros de la oposición de derecha, y en este sentido, las reuniones abarcan también las movidas del gobierno de Obama en el diálogo entre la oposición y el gobierno nacional que al parecer al momento estarían “trancadas”.

El sorpresivo cambio en el temario de la reunión de la OEA de este martes

Pero mientras Shannon arriba a Caracas, un hecho llamativo acontecía en Washington. No nos referimos a la reunión del Consejo Permanente de la OEA en la capital de Estados Unidos, sino que la misma reunión sorpresivamente levantó uno de los puntos centrales por los cuales el gobierno de Venezuela había pedido tal reunión. Estaba llamada para que se evalúe la actuación política de Luis Almagro, secretario general de la OEA, a la que el gobierno de Maduro califica de “indebida, ilícita y fraudulenta”, y que fuera aprobada en la Asamblea en República Dominicana con 19 votos a favor, 12 en contra, dos ausencias y una abstención.

Al no tocarse el punto del cuestionamiento a Almagro, pasó a ocupar la temática central el informe de José Luis Zapatero sobre el curso de las exploraciones para el diálogo de la delegación conformada por iniciativa de Unasur, en la que además de Zapatero participan los expresidentes Martín Torrijos de Panamá y Leonel González de República Dominicana. Para luego del mismo abrirse una ronda de intervenciones de seis minutos sin nada relevante a afirmar por los distintos representes de los países más allá de los reiterados apoyos a la declaración de consenso de la anterior reunión. Una reunión insulsa más allá del pique de la delegación de Paraguay y la de Venezuela, o la propuesta de Argentina de conformar un grupo de amigos a la mediación que impulsa Zapatero.

¿Qué es lo que aconteció entre el tiempo transcurrido entre la reunión en Santo Domingo la semana pasada y la de Washington este martes? En un artículo que escribimos este lunes escribíamos “lo que se estaría cocinando entre bambalinas” en todo ese tiempo, “puede haber dado para mucho en las negociaciones en curso”. No nos equivocamos, y el hecho concreto quedará más palpable en la reunión que nuevamente realizará el Consejo Permanente en la OEA este jueves entrante a pedido de Luis Almagro, pero donde seguramente se estaban cocinando habas no era precisamente en la cocina misma de la OEA, sino entre el gobierno de Obama y el de Maduro.

Shannon dos días antes de la reunión de la OEA de este jueves 23

Por todo esto no es casual la llegada de Shanon justamente dos días antes de la reunión de la OEA de este jueves, seguramente para tratar de ajustar los posibles entendimientos que por bajo se podrían estar realizando. Es claro que no es lo mismo que se mueva el propio gobierno de Obama, vía Shannon, aunque no formalmente como mediador pero sí de hecho, con un respaldo también del Vaticano vía el Papa Francisco, a que se mueva Zapatero y los otros dos ex presidentes que lo acompañan.
En el propio comunicado oficial del Departamento de Estado antes de que Shannon emprendiera viaje se afirmaba que "Shannon está viajando a Caracas, Venezuela, donde estará el 21 y 22 de junio por petición del secretario (de Estado estadounidense, John Kerry) y por invitación del Gobierno de Venezuela". Para luego este martes, el portavoz del Departamento de Estado, John Kirby, afirmar que el alto funcionario "se reunirá con varios altos cargos del Gobierno venezolano" y con "miembros de la oposición y la sociedad civil".

Es de recordar que Shannon, está muy bien familiarizado con Latinoamérica y en la década de 1990 trabajó en la embajada estadounidense en Venezuela, y viajó también el año pasado a Caracas en otros momentos de tensión bilateral, siendo que el gobierno de Maduro lo ve con buenos ojos en su papel de intermediario.

En el típico lenguaje elíptico de Washington, desde el gobierno de Obama se explicitaba que una de las intensiones fundamentales, además de la búsqueda de la retomada de las relaciones diplomáticas con Caracas, era para buscar acuerdos entre la derecha y el gobierno de Maduro, explicitando el portavoz Kirby que "el principal objetivo (del viaje) es tener una serie de conversaciones sobre los retos sociales, económicos y políticos en Venezuela y tratar de fomentar un diálogo constructivo y significativo con varios actores, que produzca soluciones". Por eso remarcaba que Estados Unidos está dispuesto a "ayudar" a que ocurra el diálogo entre la el gobierno y la Mesa de Unidad Democrática (MUD).

Aquí es donde se puede encontrar la respuesta, como escribimos más arriba, de la suspensión del cuestionamiento a Almagro en la OEA en la reunión de este martes en el que tanto insistía el gobierno de Maduro. Como hemos venido sosteniendo, de hecho, la iniciativa de Almagro desplegando la demagogia democratista para justificar sanciones desde la OEA, es funcional a la estrategia de Obama, y los actuales movimientos del gobierno de Washington en la última semana, luego de la reunión de Santo Domingo, lo vienen a confirmar.

Recordando que, como escribimos en el artículo mencionado, “el gobierno de Obama no abandona la presión sino que combina oferta de negociación con la latente amenaza de sanciones, teniendo en cuenta una relación de fuerzas en las que una línea más dura hacia Venezuela todavía no parece tener consenso suficiente a nivel continental”.
La búsqueda de las relaciones entre Washington y Caracas en el andamiaje global
Como vemos el canal de diálogo entre Washington y Caracas es todo un andamiaje que se estaría montando en el marco de una “transición” postchavista que se estaría abriendo, en la que el gobierno de Maduro busca imponer sus términos buscando una sobrevida (postergación del revocatorio) tal como lo hace la derecha también con su política de exigencia máximas planteando hasta el día en que escribimos este artículo que “no hay tal diálogo con Maduro”.

La búsqueda de la retomada de las relaciones bilaterales está en este contexto. Por eso Maduro afirmó la semana pasada que estaba de acuerdo con que se iniciaran contactos con Estados Unidos "al más alto nivel" y aseguró estar listo para reponer la relación "a nivel de embajadores", al confirmar que quiere diálogo con Estados Unidos. Añadiendo el pasado jueves que: "Bienvenido Tom Shannon cuando quiera venir, mañana (…), nosotros estamos listos para desde la diplomacia bolivariana de paz, tener relaciones de respeto con los Estados Unidos de Norteamérica, con el Gobierno del presidente Obama".

A lo que John Kerry replicaba que, por su parte, en que el viaje de Shannon "ayude" a ambos países "a ir más allá de la vieja retórica", y que de esa visita salga un nuevo calendario de encuentros bilaterales. Es que las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela han sido tensas en todo el período del chavismo, y desde 2010 las legaciones diplomáticas de ambos países no tienen embajadores. En marzo de 2015 la tensión tomó otro vuelo cuando Obama emitió un decreto en el que declaraba a Venezuela una "amenaza" para la seguridad nacional estadounidense. Y como vemos, el gobierno de Maduro no defiende un curso antiimperialista, como pretende su oratoria.
Como hemos venido insistiendo lo que está más que claro de la situación en el país es que nada bueno saldrá para el pueblo de todas estas negociaciones que se cocinan en las alturas. La situación agobiante para el pueblo continúa. Y el curso del gobierno de Maduro, que apela a medidas autoritarias y represivas como el “Estado de excepción” y política económica, mientras paga puntualmente la deuda externa, y condena a la escasez y la carestía de la vida al pueblo trabajador, le permite al imperialismo y la derecha latinoamericanas aprovecharse de la situación con su demagogia democratista para encubrir sus reaccionarios objetivos que encarna la derecha de la MUD en el plano nacional.






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