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Miles de jóvenes desbordan a los dirigentes independentistas en Barcelona

El sábado la policía catalana reprimió al activismo juvenil que respondía a la provocación montada por la agrupación Jusapol que celebraba la represión al referéndum del 1-O.

Guillermo Ferrari

Barcelona | @LLegui1968

Miércoles 3 de octubre | Edición del día

FOTO: Antonio Litov

El Conseller d’Interior Miquel Buch ha sido claro: en la manifestación del sábado pasado había “una minoría de personas [que] buscan enfrentamientos violentos con los que estaban manifestándose en Plaça Catalunya”. Y luego siguió cargando contra la juventud que defendió la Plaça Sant Jaume “…lo que pasó en los cordones policiales, tratar de romperlos y los Mossos pintados de colores yo creo que eso no ayuda”.

Para el Conseller la manifestación de la Jusapol (Justicia Salarial Policial) que reivindicaba a las fuerzas policiales que reprimieron y cargaron contra el pueblo catalán cuando pretendía decidir sus propios destinos, era tan solo la manifestación de unas “ideas”. Y el Conseller se encargó de “garantizar la libertad de expresión” de estos grupos que hacen apología de la violencia de estado. Cabe preguntarse, ¿de qué lado está el Conseller? ¿Con los represores o con el pueblo que les rechaza?

Y, para dejar bien clara su opinión, Miquel Buch comparó a los jóvenes de Sant Jaume con aquellos que causan destrozos cuando el Barça sale campeón: “muchos culés hemos ido a Canaletes a celebrar la victoria del Barça en la liga y la Champions y después hemos visto que ha habido gente que no son del Barça y que el que hacen son delitos y van a romper aparadores…”. “Lo que tuvimos ayer fue una minoría que salió a la calle y que quería provocar males mayores”. Más claro, agua.

Por su parte el President Quim Torra protegió la actuación del Conseller d’Interior y los Mossos. Sin embargo, al mismo tiempo tuvo que buscar algún tipo de guiño hacia los Comités de Defensa de la República (CDRs) “Amigos de los CDR: apretáis y hacéis bien en apretar”. El sábado demostró que dentro del movimiento independentista hay miles y miles de jóvenes que no aguantan más la pasividad y la “hoja de ruta” autonomista de JxCat y Esquerra Republicana. Esto está haciendo tremolar el Govern de Torra.

La estratagema de ambas formaciones consiste en marear la perdiz al pueblo catalán mientras buscan más inversiones para las grandes empresas catalanas. Por ello Quim Torra habla de “la semilla de algo, la semilla constituyente de la república catalana”. Todos sabemos que las semillas tardan meses o años en crecer. Incluso las declaraciones del vicepresident Pere Aragonés dejan peor parado al Govern, cuando decía que apoyaría las movilizaciones del 1-O si eran pacíficas.

Las declaraciones del President Carles Puigdemont no son precisamente mucho mejores. En lugar de promover la realización de la voluntad popular expresada el 1-O contesta que “A veces mantener la posición para esperar que haya oportunidades no es una mala una decisión.” Antes nos decían que construían “estructuras de estado”, luego que habría una “negociación a nivel internacional”. La “Llista del President” que voto mucha gente pero que el President no se animó a desafiar el Régimen del 78 para asumir. Puigdemont recrimina esta movilizaciones diciendo que “no son del 1-O” por ir encapuchados.

Ahora que hay que esperar, ¿a qué? Puigdemont enciende otra velita para que Pedro Sánchez negocie algo: “Se debe tener en cuenta también que en frente nuestro no tenemos el mismo gobierno que hace un año (…) lo correcto es que el gobierno de Catalunya otorgue un espacio de confianza para que el señor Pedro Sánchez pueda formular, si es que la tiene, su política para la resolución del conflicto”. Pero Sánchez y su Gobierno ha dicho mil veces que no negociarán el referéndum, menos aún ejercer la independencia votada el 1O.

Por tanto, la cúpula dirigente de Junts per Catalunya y el mundo convergente, junto a la Esquerra Republicana demuestran un fuerte acuerdo en bloquear el 1O. Por ello, Puigdemont-Junqueras se negaron el 10O y el 27O a declarar la República y por supuesto, no movieron un dedo para defenderla. El primero decidió irse sin luchar, el segundo se presentó ante el juez de un país del que se quería independizar. De República catalana nada, de nada.

El Presidente de Freixenet y de la Cámara de España, José Luis Bonet, ha declarado hoy que “Situaciones como la de hoy perjudican mucho las expectativas. Esto debería evitarse y buscar una solución de progreso dentro del marco constitucional, el único posible” refiriéndose al corte de vías del AVE. Este empresario catalán valoraba que “con el 155 volvió a recuperarse” la economía del Principado. Economía que su empresa había abandonado. Ya sabemos cuál es el plan de la burguesía, más 155 y palos para que crezca la economía (y sus ganancias).

Las manifestaciones del 1O han vuelto a emerger el cuestionamiento al Conseller Buch ha. También lo ha sido el President Torra con cánticos pidiendo su dimisión. Se está expresando dentro del movimiento popular independentista un amplio sector cansado de las maniobras de Torra, Torrent, Puigdemont y Junqueras y que busca poner la directa hacia la república catalana. Tiembla el Govern, ¿cómo repercutirá esto en Catalunya y Espanya?

Es la primera vez desde que se inició el movimiento democrático catalán que amplios sectores juveniles cuestionan la dirección del procés. Y, lo hacen en la calle. Son miles de jóvenes y personas que comienzan a darse cuenta que “el President está desnudo”. La burguesía catalana y española están muy preocupadas porque ven que “sus dirigentes” están siendo rebasados por el flanco izquierdo. Paso a la juventud, paso a las mujeres trabajadoras.







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