Juventud

UNIVERSIDAD

¡Ni la intervención estatal ni la casta profesoral, por la democratización radical de la universidad!

Los mismos que gobiernan con profundo autoritarismo, rodean la universidad con cuerpos represivos para impedir marchas, ¡y ni siquiera permiten elecciones en las universidades que controlan!, pretenden dictar cátedra de democracia universitaria. A su vez, la casta que todo lo decide en la UCV, con un sistema arcaico, estamental y excluyente, se escuda en la autonomía para mantener su régimen interno antidemocrático.

Martes 15 de octubre | 17:53

¡Desde abajo, con la fuerza de lxs
estudiantes, los trabajadores y
profesores del “bajo clero”!

La sentencia del TSJ que obliga a la UCV a realizar
elecciones de autoridades en los próximos seis meses con
un sistema más incluyente que el tradicional, pone sobre
el tapete una dicotomía que no es tal: o con la autonomía
universitaria supuestamente representada por García
Arocha y la casta profesoral, o la supuesta postura
democrática del gobierno. Esta nueva polarización
donde nos quieren meter deja por fuera varios puntos
que tenemos que tomar en cuenta para poder realmente
defender la autonomía universitaria frente al gobierno,
así como la necesidad imperiosa de una democratización
radical de las estructuras de la universidad.

¿El Gobierno en defensa de los trabajadores y de la democracia en las universidades?

Este es el mismo gobierno que –junto a los que saquearon
la renta petrolera fugando capitales, y los empresarios y
grandes comerciantes- han llevado a la pulverización del
salario, desconoce los derechos laborales y ha llevado a la
universidad a la decadencia con una ruina presupuestaria.
¿Con qué caradurismo habla de defender los intereses de
los trabajadores? Pero es también el gobierno que nombra
a dedo las autoridades en las universidades que controla.

Para luchar por la democratización verdadera y radical
de la universidad no podemos echarnos a sus brazos ni
de una instancia de poder del Estado, como el TSJ. Más
poder del Estado no implica más poder de los de abajo.
Mientras más poder concentre el gobierno, menos poder
tendrán las organizaciones de trabajadores, campesinos
y estudiantes como ya lo hemos visto con la Asamblea
Nacional Constituyente (ANC). La transformación que
necesita la universidad no vendrá de las imposiciones ni
las reformas que quiera imponer el gobierno.

El mismo Estado que emite esta “resolución” es el que
administra la terrible crisis nacional que padecemos los
y las estudiantes, los trabajadores y profesores. Es el que
responde con antimotines cuando queremos salir a luchar
por nuestras demandas.

Defensa de la autonomía… pero ¿qué “autonomía” defienden las autoridades universitarias?

¡Corramos el velo! Hay que decir las cosas como son: la
universidad es una colectividad social que tiene asuntos
no solo “académicos”, sino también laborales (relaciones
obrero-patronales), de reglas internas y convivencia
(“justicia”), deportivos y culturales, administración de
recursos, además de los directamente políticos. Son
múltiples los ámbitos de relaciones de poder. En fi n, un
verdadero gobierno interno, que decide sobre los asuntos
de todas y todos… pero solo los decide una pequeña
minoría. ¡A eso se le llama casta!

Por eso cuando sobre estos temas dicen “autonomía”,
hablan de esa universidad donde los estudiantes somos
considerados eunucos mentales para decidir, “ciudadanos”
de tercera categoría, y los trabajadores y profesores sin
escalafón, ¡simplemente no existen!, no tienen ningún
derecho democrático. Quieren además una universidad
para las élites, restringida y excluyente. Su defensa de
la autonomía universitaria implica salvaguardar sus
privilegios de casta -y sus redes de corrupción-, apoyados
en un argumento “académico” para ejercer el poder.

Por la más completa y verdadera autonomía. Sin subordinación a la casta profesoral ni al gobierno. Luchemos por la democracia directa.

La transformación democrática de la universidad sólo
puede ser llevada adelante por la autoorganización del
movimiento estudiantil junto a los obreros, empleados
y profesores, totalmente independiente de todas las
autoridades universitarias y del gobierno nacional.
Además, que se dejen de caretas: si el gobierno representa
el autoritarismo y la ruina presupuestaria por la fuga
de capitales y haber privilegiado los pagos de la deuda
externa, la oposición, al servicio de la cual la rectora pone
todos sus actos, representa un plan que también llevará
a la asfi xia presupuestaria para pagar los préstamos del
FMI; unos políticos que se comportan como peones de las
imposiciones y caprichos de la gran potencia del norte.

¡No será la intervención del gobierno la que impondrá
la democratización de la universidad, ni la autonomía
un argumento para defender la anti-democracia de
las camarillas que la gobiernan! ¡Que la comunidad
universitaria decida democráticamente, desde las
bases! ¡Asambleas de estudiantes, trabajadores y
profesores para decidir cómo debe ser la elección y
como debe conformarse el gobierno universitario!

¡ELECCIÓN UNIVERSAL Y DERECHO DE TODOS A
ELEGIR Y SER ELEGIDOS! ¡1 PERSONA = 1 VOTO! ¡1x1x1!

Si estás de acuerdo en organizarnos para impulsar
esta perspectiva, pongámonos en contacto.
Whatsapp: +58 424-1895443






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