Juventud

JUVENTUD

¡Por una juventud en la sintonía de la rebelión chilena y la “marea verde”!

Jueves 21 de noviembre | 17:45

(Imagen movilización juventud en Chile)

¡NI LA OBEDIENTE AL GOBIERNO ANTIPOPULAR Y REPRESIVO DE MADURO! ¡NI LA SUBORDINADA A LOS PLANES DE TRUMP, GUAIDÓ Y EL FMI!

Grandes acciones de lucha recorren América Latina, en ellas tiene un lugar especial el arrojo de la juventud en general, y en particular la estudiantil. Chile es hoy el punto más alto, pero se expresó también en Ecuador y, actualmente, luchas de estudiantes universitarios recorren Colombia, Costa Rica, Panamá, Brasil. Importantes movilizaciones se dan en Haití y Honduras.

En Venezuela, por supuesto, lxs jóvenes tenemos las mil y una razones para movilizarnos y luchar, valdría la pena “ponernos a tono” con esa dinámica. Pero para eso hay que quitarse de encima la camisa de fuerzas de los dos bandos que acaparan la disputa nacional. ¿Por qué? Porque uno pretende mostrarse “solidario” con esas luchas, cuando aquí es el gobierno al que debemos enfrentar porque es responsable de ajustes económicos y represión; un cinismo sin par. Y la otra, que aquí dice estar a favor del pueblo y contra la represión, pero ha salido a apoyar los planes antipopulares y la represión en esos países; el doble discurso en pasta. De hecho, esos jóvenes se levantan contra ajustes del FMI y políticas neo-liberales, precisamente lo que la esta oposición dice que hay que aplicar en Venezuela, ¿entonces, acaso nos vamos a “rebelar” aquí para que se imponga lo que la juventud está rechazando en toda la región?

Para ponernos en sintonía con la juventud latinoamericana verdaderamente rebelde necesitamos una perspectiva independiente de ambos bandos, más en la onda de lxs estudiantes chilenos y “las pibas” que el año pasado removieron la sociedad argentina, con grandes acciones en la lucha contra el machismo y por el derecho al aborto.

* * *

¡Contra la ruina de las universidades y una juventud sin futuro!

En Latinoamérica los estudiantes rechazan los recortes presupuestarios a las universidades, la mercantilización de la educación y las profundas “brechas sociales”, la gran desigualdad social en medio de los “éxitos” económicos. Maduro aprovecha y señala con el dedo, acusa a los gobiernos que así cumplen los planes del Fondo Monetario Internacional, ¡pero resulta que aquí en Venezuela, por la vía de los hechos, también ha habido recortes brutales del presupuesto a la educación pública!

Durante varios años de la crisis el gobierno priorizó pagos de deuda externa al capital usurero internacional, a cambio de reducir drásticamente las importaciones, lo que sumado a la continuidad de la fuga de capitales (con la alcahuetería y participación del gobierno), “vaciaron” al país de dólares, de mercancías y de “producción”, llevando a una descomunal desvalorización del bolívar y a una vorágine inflacionaria que volvió nada el presupuesto educativo y el salario de los docentes y demás trabajadores universitarios. ¡No solo con el FMI se hacen ajustes que pagan el pueblo y las universidades públicas!

¿Qué “salida” proponen Guaidó y la oposición? Simple y llanamente aumentar la montaña de deuda externa, esta vez con el FMI, a cambio de lo cual se aplicarán los planes con los que se ataca la educación pública en otros países. Los recortes a las universidades, las privatizaciones y los tarifazos son parte de las imposiciones del Fondo Monetario a cambio del dinero que inyecta. Con el “Plan País” de Guaidó no se salvan las universidades de su precariedad presupuestaria, en el “mejor” de los casos, tendría el Estado un par de años o más de “gracia” para comenzar de nuevo a hacer recortes. ¡Y todo para pagar deuda externa, lo mismo que ha estado haciendo Maduro, pero ahora sería bajo comando del FMI y con una hipoteca más pesada! Sin descartar planes de privatización o semi-privatización, como lo intentaron hacer ya a finales de los 90’s y como se hizo en Chile bajo la dictadura, ese “modelo” que tanto adora la oposición venezolana y que desde hace años es cuestionado por la juventud chilena.

A la juventud trabajadora esta crisis la ha condenado a la más dura precariedad: con salarios irrisorios, trabajos sin ninguna estabilidad ni beneficios de contratos colectivos ni derecho a sindicalizarse.

¡Para salir de la decadencia de las universidades hay que pelear por un presupuesto digno, manejado democráticamente por la comunidad universitaria, y sin ninguna imposición de deuda externa ni el FMI! ¡Dinero para la educación, no para el capital usurero!

¿De dónde van a salir los recursos? No todos en el país estamos arruinados, eso es una falsedad, aquí hay una minoría –compuesta por integrantes de cualquiera de los dos bandos en disputa– que se queda con el lomito: lo que supone debería ser el potencial “ahorro nacional”, está concentrando en grandes fortunas y bienes tanto fuera como dentro del país; además de ser el país de América Latina más alcahuete con los empresarios y banqueros en materia de impuestos, no hay un país de la región donde paguen tan pocos impuestos como en Venezuela. No pago de la fraudulenta deuda (que en realidad sirvió para apalancar la fuga), repatriación obligada de capitales y fuertes impuestos a las ganancias empresariales, allí están los recursos. ¿Por qué vamos a someternos a hipotecar más el futuro del país, recortes, miseria e imposiciones del capital financiero internacional, solo porque los recursos están en las manos equivocadas?

¡Una posición consecuente contra el autoritarismo y la represión!

Si las y los estudiantes, trabajadores universitarios o profesores queremos marchar para exigir derechos, el gobierno nos espera con grandes contingentes policiales o de guardias en las entradas de la universidad. Una progresiva militarización de las funciones gubernamentales y el accionar a placer de los cuerpos represivos, han sido parte de las respuestas del gobierno ante la pérdida de apoyo popular, convirtiéndose el de Maduro en un régimen cuasi-militar, donde las FF.AA. ejercen una suerte de “co-gobierno” con el Ejecutivo. ¡Pero Maduro, Diosdado y la cúpula gobernante salen a cuestionar la represión de Lenin Moreno y Piñera! ¿Se puede ser más care’tabla?

¡Pero Guaidó y Cía no se quedan atrás! Su gran apuesta durante meses fue llegar al poder de la mano de las FF.AA., con la amenaza imperial de una agresión militar, lograr el quiebre de las Fuerzas Armadas para que le quitaran la silla a Maduro y le entregaran el poder a Guaidó. Además de las amenaza de Trump y de juicios internacionales si no claudicaban, se les ofrecía a los militares una amnistía garantizada por los EE.UU. ¡Se proponen gobernar con el mismo aparato represivo actual, y para peor, bajo tutela de la potencia militar más agresiva de la historia! Por eso, apenas un verdugo se pasa a su lado, lo considera su aliado y “bueno”. De hecho, bajo Chávez se armó un entramado legar que profundizó la criminalización de paros, cierres de calles, huelgas y otras medidas de luchas, ¡y en todos estos años y tantos proyectos de ley esta Asamblea Nacional no ha derogado nada de eso! ¿Acaso nos parece mero descuido?

Peor aún, mientras aquí se rasgan las vestiduras por la represión, Guaidó, Borges, Ledezma, María Corina y demás, salieron raudos y veloces a respaldar la represión asesina de Moreno y Piñera contra los levantamientos populares. ¡Cuando los pueblos luchan las caretas se caen! Claro, es una represión para aplicar las medidas que esta oposición quiere aplicar aquí.

La juventud venezolana que siente simpatía por las luchas de la juventud chilena y de los demás países de América Latina, que repudia la represión allá y aquí, no solo debe enfrentar al gobierno represivo de Maduro sino también a estos “lobos vestidos de cordero” que ni bien tienen oportunidad muestran su talante represivo. ¡Así se van a comportar si llegan a ser gobierno! ¡Aspiran ser los Piñera venezolanos: privatizadores y represores!

Debemos movilizarnos ¡Por el pleno derecho a manifestar! ¡Por la disolución de las FAES, la GNB y los organismos responsables de la represión y asesinatos de estudiantes y del pueblo trabajador! ¡Abajo la Resolución 8.610! ¡Anulación de todas las leyes que criminalizan las luchas!

Ni la intervención del gobierno ni el actual régimen de una casta: ¡la universidad necesita una transformación democrática radical desde las bases!

Como lo hizo con muchas otras banderas justas, el chavismo en el gobierno ha tergiversado y vaciado de contenido la lucha por la democratización del régimen interno en las universidades, usándolo a menudo más bien como parte de estrategias para sus propios objetivos políticos. Lo más reciente es la decisión del TSJ que conmina a las autoridades a hacer elecciones con criterios más democráticos que los actuales. ¡Y resulta que en las universidades dependientes del gobierno no es que no hay elecciones antidemocráticas como en las autónomas, es que ni siquiera hay elecciones, ponen a dedo a las autoridades!

Los mismos que gobiernan con profundo autoritarismo, rodean la universidad con cuerpos represivos, ¡y ni siquiera permiten elecciones en las universidades que controlan!, pretenden dictar cátedra de democracia universitaria. Pero su vez, la casta que todo lo decide en la UCV, con un sistema arcaico, estamental y excluyente, se escuda en la autonomía para mantener su régimen interno antidemocrático.

La universidad es una colectividad social que tiene asuntos no solo “académicos”, sino también laborales (relaciones obrero-patronales), de reglas internas y convivencia (“justicia”), deportivos y culturales, administración de recursos, además de los directamente políticos. Son múltiples los ámbitos de relaciones de poder. Es un verdadero gobierno interno que decide sobre los asuntos de todas y todos… pero solo los decide una pequeña minoría. ¡A eso se le llama casta!

Por eso en sus bocas la “defensa de la autonomía” es en realidad la defensa de esa universidad donde los estudiantes somos considerados eunucos mentales para decidir, “ciudadanos” de tercera categoría, y los trabajadores y profesores sin escalafón, ¡simplemente no existen!, no tienen ningún derecho democrático.

Para que la defensa de la autonomía no sea apenas una excusa para dejar todo como está –¡y las cosas no están bien dentro de la universidad!–, esto debe ir de la mano de la lucha por una transformación radicalmente democrática desde las bases: no hay transgresión estatal de la autonomía si es la comunidad universitaria, es decir, lxs estudiantes, todas la categorías docentes y los empleados y obreros, quienes deciden hacer a un lado el régimen estamental actual.

¡Elección universal: 1 persona = 1 voto! ¡Derecho de todxs a elegir y ser elegidos! ¡Comités tripartitos (estudiantes-profesorxs-empleadxs) para administrar democráticamente el presupuesto! ¡Por una universidad al servicio del pueblo trabajador y sus luchas!

¡Contra la violencia machista y por nuestros derechos! ¡Necesitamos un movimiento de mujeres independiente y combativo!

El chavismo acaparó para sí el discurso del feminismo en el país, vendiéndose como el gobierno que logró la emancipación de las mujeres. Nada más lejos de la realidad. Una que otra reforma legal y la creación de un ministerio no son la “emancipación” de la mujer. Esos mecanismos funcionaron más bien como cooptación por parte del Estado de gran parte de las organizaciones de mujeres, de pasivización, al cambiar la organización y lucha de calle por el lobby parlamentario e institucional, mientras todo lo fundamental del matrimonio patriarcado-capitalismo se mantenía, reforzándose en muchos casos el rol impuesto de mujer igual a madre y cuidadora. ¡Mientras se resignaban demandan básicas como la del derecho al aborto, porque a Chávez no le convenían electoralmente!

Si esto fue así ayer, hoy con la catástrofe económica y social es peor: sobre la vida de las mujeres es donde golpean con más fuerza las consecuencias de la crisis. Aumento drástico de la mortalidad materna, la desnutrición, la exposición a los chantajes machistas y patronales por necesidad económica, los femicidios, aumento del embarazo precoz y la prostitución, imposibilidad de acceder a los anticonceptivos, más muertes por abortos clandestinos e inseguros, salarios de hambre para las trabajadoras, etc.

En Argentina, la “marea verde” que el año pasado conmovió al país y estuvo a punto de lograr una histórica legalización del aborto, tuvo un protagonismo inusitado de “las pibas”, las chicas de los colegios secundarios que se rebelaron y desde los centros de estudios hasta las calles, dieron una fuerza particular la movimiento. Aquí necesitamos un movimiento de mujeres así, con el ímpetu de la lucha en las calles y sin ninguna atadura ni compromiso con el Estado y ninguno de los poderes de este orden social, como es el caso de la oposición, que al igual que el gobierno comparte fuertes lazos y compromisos con las cúpulas de las iglesias católica y evangélicas, enemigas de los derechos de las mujeres.

¡Por una juventud en pie de lucha contra los gobiernos ajustadores y represivos!
¡Por una juventud independiente del gobierno autoritario y de la oposición de Trump y el FMI!






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