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Red Internacional

Reino Unido. Crecen los pedidos de dimisión a Boris Johnson luego de sus declaraciones

El primer ministro británico asumió el miércoles su responsabilidad y pidió perdón a los ciudadanos por haber acudido a lo que él mismo llamó un "evento laboral" en el jardín de su residencia de Downing Street en 2020, en medio del confinamiento estricto.

Gloria Grinberg@GloriaGrinberg

Jueves 13 de enero | Edición del día

El líder tory dio explicaciones en la sesión en la Cámara de los Comunes luego de que la prensa nacional reveló que el 20 de mayo de 2020 se llevó a cabo una reunión social a la que acudieron unas cuarenta personas, de un centenar que habían sido invitadas.

Ese evento se desarrolló mientras el resto de la población acataba severas restricciones sociales por la pandemia impuestas por el Gobierno; las mismas prohibían asistir a funerales, o visitar a familiares hospitalizados y restringían cualquier interacción social.

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"Me quiero disculpar. Sé que millones de ciudadanos de este país han hecho sacrificios extraordinarios durante los últimos 18 meses. Sé la angustia por la que han pasado, sin poder llorar a sus familiares, sin poder vivir su vida como querían o hacer las cosas que les gustan", dijo Johnson luego de la bronca que miles expresaron en las redes sociales hacia él y su gabinete.

De todos modos, el primer ministro volvió a decir que pensó que se trataba de una cita de trabajo y no de una celebración, aunque en la invitación enviada por su secretario personal, Martin Reynolds, se instaba a los asistentes a traer "su propia bebida" y a juntarse aprovechando "el buen tiempo".

Boris Johnson agregó, "No puedo anticipar las conclusiones que arrojará la pesquisa actual –en referencia a la investigación interna que lleva a cabo la alta funcionaria Sue Gray sobre los encuentros en Downing Street durante 2020-, pero he aprendido lo suficiente para saber que hubo cosas que simplemente no hicimos bien y debo asumir la responsabilidad".

La reunión por la que tuvo que pedir disculpas se realizó pocas semanas después de que fuera dado de alta, el 12 de abril de ese año, del Hospital St Thomas en Londres, en el cual estuvo internado y con su situación muy comprometida por covid-19.

En su intervención del miércoles, Johnson dijo que cuando salió al jardín de Downing Street el 20 de mayo "para dar las gracias a los empleados", antes de volver a su oficina "a seguir trabajando 25 minutos después", creyó "implícitamente que se trataba de un evento de trabajo".

Agregó que ahora puede ver en retrospectiva que "debería haber enviado a todo el mundo dentro y haber encontrado otra manera de darles las gracias", y reconoció "que incluso si pudiera decirse técnicamente que (el evento) se ajustaba a la normativa, había millones y millones de personas que simplemente no lo verían de esa manera (...)". Sus argumentos fueron recibidos con abucheos, falta de credibilidad e indignación por los diputados.

Estos hechos colaboraron a que cayera abruptamente en las encuestas, la supervivencia de Johnson como primer ministro depende en buena medida de la reacción de sus propios diputados conservadores, que podrían convocar a unas elecciones internas para sustituirlo.

Por su parte, el Laborismo, el Partido Nacionalista Escocés (SNP) y el Partido Liberal Demócrata ya han pedido su dimisión.

Keir Starmer, líder del Partido Laborista -principal grupo opositor-, dijo que Johnson desplegó un "espectáculo patético". Calificó de "ofensivo" para los británicos que su primer ministro ofrezca su disculpa con el justificativo de que "no sabía que iba a una fiesta", sino que pensaba que se trataba de "un evento de trabajo".

"¿Va a hacer ahora lo correcto y dimitir?", preguntó Starmer.

El líder del SNP en Westminster, Ian Blackford, dijo que, si Johnson no tiene "ningún sentido de la vergüenza", tendría que ser su partido "el que actuara" para destituirlo, al tiempo que el liberaldemócrata Ed Davey le instaba a dimitir.

El líder del Partido Conservador en Escocia, Douglas Ross, pidió este miércoles la dimisión del primer ministro británico, “Lamentablemente, tengo que decir que su posición no es sostenible”, declaró el líder escocés a la cadena británica Sky News.

El diputado escocés le comunicó que había enviado una carta formal al presidente del grupo parlamentario conservador, Graham Brady. Si este último recibe 54 de éstas misivas críticas por parte de parlamentarios, podría instigar una moción interna de no confianza contra el primer ministro y comenzar un proceso para sustituirlo.

El pedido de dimisión de Ross se suma a la que también han hecho otros conservadores británicos y los líderes de los partidos de la oposición Laborista, Nacional Escocés (SNP) y Liberal Demócrata.

Mientras miles de británicos sufrían las consecuencias de las duras restricciones impuestas por los gobiernos, lejos de sus familiares hospitalizados o sin poder despedirse antes de morir, la casta política aprovechó su lugar de privilegio para no acatar las normas. A su vez, los gobiernos siguieron favoreciendo a las grandes empresas y los laboratorios se enriquecieron aún más con esta crisis.




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