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Red Internacional

Entrevista.Guayana: buscan despedir a directivo sindical por denunciar crisis y precariedad laboral en Vencemos

Conversamos con Hermes Bastardo, secretario de organización de Sintracemex (Guayana) con calificativo de despido por denunciar la crisis en la industria Corporación Socialista del Cemento y la situación laboral de los trabajadores. En este reportaje realizado por La Izquierda Diario, Hermes hace un repaso de la situación en la industria del cemento y la de los trabajadores continuando con su voz de denuncia y las peleas que llevan a cabo.

Martes 7 de septiembre | 14:01

La industria del cemento, como el resto de las industrias del país, atraviesa una profunda crisis. De tener una producción instalada de 10 millones de toneladas métricas, la Corporación Socialista del Cemento de Venezuela está produciendo un 10 u 11% máximo de esa capacidad. Pero quienes están sufriendo más las consecuencias de esa situación son los trabajadores con prácticamente todas sus conquistas liquidadas y con salarios de hambre. Una crisis que ellos no provocaron. Peor aún, para aquellos que salen a denunciar la dramática situación o demandar por sus derechos laborales sufren represalias y despidos. Es el caso de Hermes Bastardo de Cementos Vencemos de Guayana (Corporación Socialista del Cemento) y secretario de organización de Sintracemex (Sindicato de Trabajadores Cementeros) con causal de despido por las denuncias que viene llevando a cabo.

  • Para conocer de primera mano toda esta situación, La Izquierda Diario conversa como Hermes Bastardo. En primer lugar, le preguntamos ¿cómo está la situación de la industria del cemento en el país?

Fíjate, como tú ya has anticipado, de todas las factorías que hacen vida en la Corporación Socialista del Cemento tenemos una capacidad de producción instalada de 10 millones de toneladas métricas, pero ahora la empresa está produciendo un 10 o 11% a lo máximo de esa capacidad. Estos son números rojos. La verdad que a nosotros los trabajadores nos preocupa porque la industria en otrora tenía una capacidad de niveles importantes y en el año 2021 hemos caído abismalmente. En una crisis no sé bien si sea por el tema político, por la situación de pandemia o por la situación de que se ha agudizado el tema de las industrias. Pero definitivamente estamos mal con el tema de producción. Y en ese sentido, nosotros, los líderes sindicales hemos hecho propuestas con nuestra experiencia, pues tenemos una capacidad nominal de 25 años de servicios en la industria. Conocemos la industria como tal, pero lastimosamente no se nos ha escuchado. Te comento que en Puerto Ordaz es la alternativa no petrolera de Venezuela porque somos un emporio industrial. Pero la situación particular de la industria del cemento ha sido un libreto cuando nosotros analizamos desde el año 2018 para acá. Hay lugares donde se desmantelan plantas como está ocurriendo en la planta de Pertigalete, en Guanta, o aquí cerca la compañía tiene plantas desvalijadas como la de concreto en Chirica y Ciudad Bolívar. Por eso es que hemos denunciado lo que está pasando en la industria del cemento porque nos preocupa como trabajadores, como líderes sindicales de los trabajadores.

  • Nos dices que ustedes ponen todo su conocimiento y la larga experiencia con propuestas para levantar la industrias, pero los directores hacen oídos sordos. ¿Por qué consideras que tienen esa política?

Te puedo empezar diciendo que desde la dirección de la Corporación Socialista del Cemento se han empeñado en hacer un sindicato paralelo, comenzaron con el tema de los CPT (Consejos Productivos de los Trabajadores) y desde entonces se ha hecho un paralelismo sindical, al punto de que se nos ha cerrado la puerta con el director de la Corporación Socialista del Cemento. Buscan “representantes sindicales” que les avalen todas sus políticas. Nosotros, cuando el actual director coronel Neftalí Acosta Prieto llegó, teníamos propuestas, nos sentábamos con él, y lastimosamente él fue quien le dio una patada a la mesa de negociaciones, negándose rotundamente a sentarse con el Sindicato. Nuestro sindicato es legal, vigente, fuimos a elecciones en el año 2019 y estamos vigentes hasta noviembre del 2022. Pero esto no ha sido aval para ellos para tratar de emplazar al sindicato paralelo que ellos montaron con compañeros de tendencia maduristas, entonces estos señores que gozan del rechazo de los trabajadores, que no fueron elegidos por la clase obrera, son los que están negociando. Y esos compañeros ni siquiera se preocupan en investigar lo que está pasando. Cuando la Corporación Socialista del Cemento se niega a conversar con los sindicatos legales, bueno incluso no somos enemigos del coronel Neftalí Acosta Prieto, de hecho, teníamos diálogo, conversábamos mucho el tema de números, de las importantes estrategias para elevar la producción, pero este señor de la noche a la mañana le da una patada a la mesa.

  • ¿Cómo es la situación que viven los trabajadores de la industria del cemento?

En el año 2018 el Gobierno llama a unos líderes sindicales de acá de Guayana, de las empresas importantes, también de la industria petrolera, la industria gasífera, llama a estos líderes que son alineamos al Gobierno, y en octubre o noviembre del 2018 firman el Memorando 2792. Este Memorando viene a cercenar todas las convenciones colectivas, y aún con toda esa embestida que tiró el Gobierno nacional en apoyo con esos compañeros sindicalistas que le dieron la espalda a los trabajadores, sale la ley de cálculo 9030, esto es muy abismal porque la ley de cálculo 9030 indica incluso que los trabajadores dependemos de la producción de la industria. Es decir, si la industria no produce, la escala salarial de cálculo para pago nominal se puede reducir “en virtud de resguardar la industria” pero nunca se habla de resguardar el salario de los trabajadores. La Corporación Socialista de Cemento tiene 7.500 trabajadores a nivel nacional y hoy en día un trabajador de la industria del cemento, básicamente gana a lo sumo tres, cuatro, cinco dólares al mes. No obstante, con esto la gente no quiere salir de vacaciones y las utilidades son ínfimas, porque unas vacaciones aquí son a lo sumo 10 dólares y las utilidades igual.

  • Al iniciar la conversación nos hablabas del paralelismo sindical, ¿nos podríamos ampliar un poco más al respecto?

Hoy la Corporación Socialista del Cemento sembró a nivel de todas las plantas donde hacemos vida los sindicatos UBT (Unión Bolivariana de Trabajadores). Ellos ponen sus cuadros a dedo, que son personas que no gozan ni han hecho elecciones, no han sido avalados por el CNE, no han sido avalados por los trabajadores, solo se han colocado a dedo. Son con tinte político afinado con el Gobierno. Entonces, con eso, reúnen todos los requisitos para ello, esto es lo del sindicato paralelo. Te comento que acá en Guayana fue el último bastión que ellos utilizaron. ¿El último bastión por qué? Te explico, a nivel nacional poco a poco algunos dirigentes sindicales se fueron alejando pero sobre todo porque los fueron amedrentando y ellos incluyendo más esta gente UBT. Hoy día tengo compañeros que se fueron con calificaciones de despido, calificaciones que salen de una manera muy diligente, muy rápida, y dirigentes sindicales que tienen foro sindical y aún así han sido despedidos de la industria. Esa es una aberración, eso no tiene causal alguna. Por eso es que nosotros decimos que acá en Venezuela no hay estado de derecho.

  • ¿Cómo han sido los reclamos que han llevado a cabo y cuál ha sido el papel del Ministerio del Trabajo?

Te comento un solo ejemplo sobre el papel que juegan las Inspectorías del Trabajo a nivel regional. Nosotros acá desde Sintracemex fuimos desde el año pasado a solicitar una mesa de negociación, por supuesto con la Inspectoría del Trabajo como mediadora entre la Corporación Socialista del Cemento y nuestro sindicato, para instalar una mesa donde íbamos a discutir cinco cláusulas económicas, esto para darle un poco de oxígeno al bolsillo de los trabajadores. Bueno, ellos se negaron rotundamente y lo que manifestaron fue que ellos tenían una mesa de alto nivel en Caracas con toda la gente de la UBT que ellos tienen, que estaban discutiendo allá para homologar cláusulas de la convención colectiva. Nosotros decimos que para homologar se tiene que partir de lo mejor de cada convenio colectivo, y no al revés. Porque en la Corporación Socialista del Cemento hay una particularidad y es que tiene 17 convenciones colectivas a nivel nacional por la cantidad de sindicatos que hacen vida en la industria. Por eso si tú vas a homologar, si tú tienes sacar lo mejor de cada cláusula para mejorar el resto de las cláusulas. Esto no fue así, la homologación de estos compañeros fue, imagínate tú la aberración, homologar una bolsa de comida que da el Gobierno, que dan las empresas. Bueno, eso es lo que ellos están homologando. Están homologando cuatro kilos de carne que dan, ciertamente lo dan, pero es cada dos o tres meses, y también están homologando todo esto, si y solamente si, la industria produce.

  • Lo que homologan en verdad es el hambre por lo que nos dices, homologan la eliminación de los contratos colectivos

Efectivamente, porque los 7.500 trabajadores que estamos en la industria del cemento, somos como unas hormiguitas, tenemos en hombros a la Corporación Socialista del Cemento y entonces todo pasa por el resguardo de la industria del cemento según nos dicen los subdirectores, que nosotros debemos pasar hambre junto con nuestras familias, pero la industria debe permanecer. Cosa más aberrante, cuando la industria del cemento de Guayana vende todo en dólares o a la tasa del Banco Central de Venezuela que es dolarizada, pero a nosotros los trabajadores nos pagan el salario con bolívares, o sea salarios de hambre que al cambio son cuatro dólares. Y ellos pretenden que con una bolsa de comida el trabajador debe ser callado. Nosotros en verdad pasamos hambre, nuestra convención colectiva no se cumple. Otro ejemplo, en una de las cláusulas de nuestra convención colectiva dice sobre el plan vacacional para los hijos de los trabajadores. Este plan vacacional se hace para el disfrute de los niños, pero bueno, según la Corporación Socialista del Cemento y los sindicatos UBT, lo que acordaron fue darle 25 dólares o 100 millones de bolívares para cada niño, con eso no compras nada. Por eso es que te remarco que el deterioro de la calidad de vida de los trabajadores está en su peor momento, y ellos homologan la miseria.

Te agrego más, nosotros tenemos producto de nuestra convención colectiva, la entrega de cuatro camisas, cuatro pantalones, un par de botas cada cuatro meses, bueno eso no se cumple. Ya nosotros tenemos más de un año que solo recibimos un par de botas, un pantalón, una camisa. Y ellos pretenden que con el sacrificio de los trabajadores se sostenga la industria, no puede ser. Nosotros decimos que, si un dólar se consigue para la industria, un dólar también tiene que ser para los trabajadores, porque el trabajador está pasando necesidades, está desesperado, nos quieren dominar por el hambre.

Fíjate otra cosa de cómo juegan con el hambre. Ellos pagan un bono mensual, mira como lo calificaron, es una aberración también, es un bono de dominación. Su escalafón es primero “muy participativo”, el segundo es “participativo”, el tercero es “poco participativo” y el cuarto es “no participativo”. Y ellos son los que deciden, los jefes de área y recursos humanos en cada una de las plantas qué bono se gana el trabajador. Evidentemente quienes están en contra de ellos, que apoyen el sindicato nuestro, así trabajen, estén en sus turnos todos los días, entonces lo califican como “participativo” como para no decir nada, y el que está fuera en la calle, no porque quiera sino porque no es convocado, está “poco participativo” o “no participativo”. De los 7500 ellos han requerido unos 3 mil, ellos saben a quienes requieren. Dominando también con esa medida de bono el hambre de los trabajadores.

  • ¿En la Corporación Socialista del Cemento hay muchos despidos?

En la industria del cemento a nivel nacional hay muchos trabajadores que se han ido, ya no les importa perder todos los años que tuvieron en la industria, porque si te pones a sacar cuenta, ya se perdió todo (Una especie de despidos indirectos masivos, formalmente no te despiden, pero ante un salario cero al trabajador no le resta otra que salir a buscar otros trabajos para sobrevivir, NdR). Aquí ha habido despidos donde el trabajador lo que se lleva como mucho son 350 mil bolívares, te estoy hablando a lo sumo 60 dólares en su momento, porque aquí el dólar por la hiperinflación viene subiendo a cada rato. Bueno, los despidos directos han sido muchos, pero como te digo también los trabajadores deciden por su propia cuenta que ya perdieron su tiempo y se van a otros países, sobre todo los jóvenes, pero en mi caso yo tengo veinticinco años en la industria y bueno uno apuesta que esto va mejorar, pero pasan los días, pasan los meses, pasan los años y vemos que es peor la cosa. Ellos están despidiendo empleados que tienen experiencia en la industria sin razón, para dar cargos a militares y personas que sigan las políticas del sindicato paralelo.

Fíjate en esto, estos señores de la Corporación Socialista del Cemento cuando abren una calificación de despido a un trabajador les suspenden el beneficio de la paleta de cemento. Nosotros tenemos en convención colectiva, una paleta de cemento mensual para los trabajadores, este es un beneficio que nosotros tenemos en convención colectiva. Ahora ellos lo han reducido. Nosotros vendemos la paleta de cemento que es lo que nos da para llevar un poquito de comida a nuestras casas. Cuando a ti te califican lo primero que te hacen es quitarte el beneficio de la paleta. No tienen humanidad.

  • Háblanos sobre tu calificativo de despido que a todas luces es ilegal porque tú gozas de fuero sindical

Yo recibí la calificación de despido en mi casa, algo que no es normal. Fueron muy diligentes para decidir mi calificación de despido y hasta llevármelo a mi propia casa. El motivo de la calificación, bueno, imagínate lo banal, que es infantil incluso porque yo tengo un canal de Youtube que se llama Cementera en Crisis, y en ese canal, en mis editoriales semanales hablo de la industria, del detrimento de la industria, de cuales son los planes de inversión, porque hasta donde nos damos cuenta, hasta ahorita, se ha convertido la industria en un comando de campaña, en un partido. Entonces mi calificación de despido tiene cuatro causales, que yo hablo mal del coronel donde él y su familia, su esposa y sus hijos, los señalan en la calle y los denigran en la calle por las denuncias que hago sobre la industria. Otro causal que dice es que yo revelo números que son privados para la industria cuando todos esos números tú los consigues en internet, y que lamentablemente estos señores no los publican, pero esos números son públicos y notorios. Otro lo que dicen es que yo mansillo el nombre del director, no sé en qué se mansilla con que yo diga la verdad, la situación de la industria, y hablo sobre las políticas que lleva a cabo el director, siendo que es un hombre público y tiene la responsabilidad de la industria.

En mi caso tengo que decirte que yo tengo foro sindical, estoy legal y que se me haga una calificación de despido por una editorial no tiene sentido. La verdad que no tiene sentido cuando nosotros hemos ido a la Inspectoría del Trabajo, hemo ido a la Fiscalía, hemos denunciado, hemos agotado todas las instancias. Entonces no sabemos qué pretende la Corporación Socialista del Cemento. Y en tal sentido lo que nos queda es la denuncia. Cuando solicitamos ante la Fiscalía, como te dije al principio, cuando solicitamos una mesa, tardaron cuatro meses para darnos una respuesta, ahora para una calificación de despido sí son diligentes. Nosotros recibimos amenazas, amedrentamientos. Hoy en día yo he recibido amenazas contra mi familia, que me calle la boca, que le baje dos. Es todo un stress para mí y para mi familia. Es preocupante. Bueno, ahorita estamos como en una situación de indefensión.

  • ¿Piensan realizar algunas actividades de protesta, algunas manifestaciones de calle?

Nosotros hemos enfilado algunas acciones que por el momento nos las reservamos, por la retaliación que sufren los trabajadores y para proteger a los compañeros del sindicato. Pues todo nos indica que no hay estado de derecho, porque las instituciones están secuestradas. Nosotros seguimos resistiendo todo este embate de la Corporación Socialista del Cemento. Nosotros estamos convencidos, nuestros agremiados, nuestra junta directiva, nuestro secretario general Johny Linares, y mi persona como secretario de organización, de que la lucha debe ser por salarios, por recuperar nuestras convenciones colectivas, también consideramos que debe ser porque la industria vuelva a ser lo que fue en otrora, una industria productiva, una industria donde tú tenías tu capacidad de ahorro. Porque nos cercenaron incluso nuestra capacidad de ahorro. Nosotros seguimos luchando por todos nuestros derechos y contra toda esta situación imperante.

Muchas gracias Hermes por la entrevista y seguramente volveremos a conversar…

Esta entrevista fue realizada por Milton D’León, editor de La Izquierda Diario Venezuela.




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