Política Venezuela

CINISMO IMPERIALISTA

Injerencia: EE.UU. urgiendo a Maduro a permitir "inmediatamente" el revocatorio

Con la clásica prepotencia imperialista, Obama criticó los "retrasos innecesarios" del referendo revocatorio contra Maduro y “urgió” al Gobierno a permitir que el proceso salga adelante.

Viernes 29 de julio de 2016

Foto: John Kirby, portavoz del Departamento de Estado estadounidense

El portavoz del Departamento de Estado estadounidense, John Kirby, como si estuviese opinando de política doméstica, y con cínica soltura declaraba que: "Estados Unidos sigue preocupado por los retrasos innecesarios del proceso de referendo revocatorio en Venezuela".

Estados Unidos que se ha caracterizado por violentar toda decisión de los pueblos con sus invasiones imperialistas, amenazas militares y la presión de los boicot económicos, ahora de repente pasó a estar preocupado por la “voluntad del pueblo venezolano”. Vaya cinismo intervencionista travestido de “democracia”.

El gobierno de Obama presiona por el revocatorio porque le es funcional a sus intereses imperialistas, de lo contrario ni abordaría tal tema, tal como hizo cuando se dio el reciente caso de Brasil con el golpe institucional contra Dilma Rousseff.

Así, el portavoz yanqui enfatiza que "Urgimos al Gobierno venezolano a respetar sus propios mecanismos constitucionales y permitir inmediatamente que este proceso salga adelante sin retrasos”, sin faltarle su demagogia, “para que se exprese la voluntad del pueblo venezolano".

La reacción de Estados Unidos llega un día después de la última marcha de la derecha en la que se exigía al Consejo Nacional Electoral (CNE) que dé la fecha para la recolección de las firmas necesarias para convocar a un referéndum revocatorio del mandato del presidente Maduro.

Pero también llega un día después de que la reunión del Consejo del Mercado Común del Sur (Mercosur) prevista para el próximo sábado 30 de julio en Montevideo, en la que se iba a tratar el traspaso de la presidencia del bloque regional a Venezuela, fuera cancelada debido a la comunicación por parte de los gobiernos de Paraguay y Brasil de que no asistirán al encuentro.

Es sabido que la movida de estos dos países es ejercer presión sobre el gobierno de Maduro, y apuntalar a la oposición derechista local aglutinada en la Mesa de Unidad Democrática. Siendo jugadas políticas del derechismo continental, con el aval del imperialismo, de hacer pesar la balanza del lado de la derecha local.

Si un gobierno como el de Cartes en Paraguay, en línea directa con el golpe a Fernando Lugo en 2012, y Michel Temer, surgido de un golpe institucional en Brasil este año, se dan el tupé de hablar de “cuestiones democráticas o de derechos humanos” cuando al solo ver sus expedientes se cae de maduro que lo que menos les interesa son justamente estas cuestiones, menos lo es para el imperialismo con todo su historial político.

El gobierno de Estados Unidos sabe que en la noche del martes (26), la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, dijo que recién el próximo lunes (1) anunciará si es que la oposición cumplió con las firmas requeridas y cuándo debería proceder a recabar las casi 4 millones de rúbricas necesarias para convocar al revocatorio.

Por eso, el momento escogido para las declaraciones del Departamento de Estado no son casuales, pues los tiempos del gobierno de Maduro se acortan por los supuestos plazos reglamentarios, siendo que todos sus voceros políticos se han mantenido insistiendo que en este año no habría revocatorio. Tal como lo ha declarado Diosdado Cabello, que ha asegurado “Yo voy a hacer lo que tenga que hacer para que aquí no haya [este año] referéndum dentro de la Constitución y la Ley, tengan la seguridad”.
La premura por hacer el plebiscito este año radica en que, según la Constitución, si se realiza en el 2017 y Maduro es revocado, no se celebrarían nuevas elecciones y sería el vicepresidente el encargado de culminar el mandato hasta 2019.

Por otra parte, no sería de extrañarse que también la intención de EEUU es hacer pesar en la relación de fuerzas hacia el lado de la derecha en la puja dentro de las actuales conversaciones que se están llevando a cabo, vía los mediadores internacionales encabezados por José Luis Zapatero, entre el gobierno y la oposición. Pues tal como hemos reseñado en un reciente artículo, en las mismas se vienen avanzando en acuerdos que contrastan con los discursos de calle, donde parece se avanzan en entendimientos.

Pues recordemos que, cada uno a su manera, la oposición, “se han dado avances para un diálogo”, como el gobierno, “se va abriendo el camino hacia lo que tiene que consolidarse un proceso de diálogo político”, parecieran marcar una dinámica de acuerdos por arriba, antes incluso de sentarse directamente frente a frente.

Pero no es el imperialismo estadounidense justamente el facultado para decidir los rumbos en el país, es categórico rechazar cualquier tipo de injerencia imperialista.
Es al propio pueblo, sobre todo al trabajador y pobre, el que tiene que ajustar cuenta y hacerle frente al gobierno de Maduro con su política de ajustes, pero así también ajustar cuentas contra la derecha que en su mayoría está aglutinada en la MUD cuyos partidos tienen todo un historial de actuación contra el pueblo, siendo que acaban de declarar que de llegar al gobierno aplicarán medidas antipopulares.

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