×
×
Red Internacional

El Círculo Rojo.Ochenta años sin Virginia Woolf

Celeste Murillo@rompe_teclas

Viernes 2 de abril | Edición del día

· El 28 de marzo se cumplieron 80 años de la muerte de Virginia Woolf. Vamos a aprovecharlo como una excusa para hablar sobre algunas cosas sobre su vida y su obra, que es enorme. Por eso, este va a ser un resumen arbitrario.

Escuchá acá la columna completa

· Antes de empezar, piensen que Virginia Woolf vivió y escribió durante la primera mitad del siglo XX, durante gran parte de su vida la mayoría de las mujeres no votaban, no pudo ir a universidad por su género aunque era una mujer hiper educada de la clase alta. Se suicidó en 1941, cuando empezaba la Segunda Guerra Mundial. De hecho su casa había sido destruida en uno de los bombardeos sobre Londres y, se dice, que ella y su marido (de origen judío) habían conversado la idea de suicidarse juntos si el Ejército nazi ingresaba en Gran Bretaña.

Virginia Woolf y la ciudad

· Una de las obsesiones de Virginia Woolf era caminar y recorrer la ciudad de Londres. Decía que su creatividad literaria venía, en gran parte de sus recorridos, a veces caminaba hasta 10 kilómetros diarios. En una carta cuenta que su idea para escribir Al Faro (una de sus novelas más conocidas) vino de “zambullirse en Londres, entre la hora del té y la cena, caminar y caminar, revivir mi fuego en la ciudad, en un barrio pobre, cada vez que espío por la puerta de un bar”.

· En esa novela, y un poco antes en La señora Dalloway, Virginia utilizó el “flujo de conciencia”, un método literario con el que los personajes hablan con sus ideas, con lo que están pensando, más que con sus acciones. Parece algo obvio, pero no lo era en la década de 1920.

· Y si hablamos de Londres, no puedo evitar al Círculo de Bloomsbury, que lleva su nombre por la zona que rodea al Museo Británico en esa ciudad. Era un grupo de intelectuales que comenzó a reunirse a comienzos del siglo XX, organizado alrededor de Vanessa (su hermana) y Clive Bell, un crítico de arte. Además de Virginia, el otro personaje saliente del grupo era John Maynard Keynes. Ese barrio siempre estuvo marcado por el arte y las ideas: entre sus habitantes ilustres están Charles Dickens y Bob Marley.

· El Círculo de Bloomsbury estaba marcado por ideas progresistas para la época: pacifismo (que significaba enfrentarse a la guerra en un país en el que hasta una parte de las sufragistas habían apoyado la Primera Guerra), igualdad social, feminismo y eran sexualmente liberales. Varios de ellos habían sido parte de una sociedad secreta llamada Apóstoles de Cambridge (una de las principales universitarias británicas).

Virginia Woolf y los libros

· Podríamos hablar 15 horas de sus libros y los libros en general, pero nos vamos a detener en dos cosas.

· Virginia y su marido Leonard fundaron la imprenta Hogarth, que publicó autores famosos como T. S. Elliot y Katherine Mansfield. Pero también el Ulysses de James JoyceUlysses de James Joyce y porque era muy largo, Leonard dijo que era indecente, a Virginia le parecía difuso pero cuando se publicó en 1922 le pareció estimulante y de hecho dicen que escribió La señora Dalloway (una de sus grandes obras) en diálogo con ese libro.

· ¿Gracias a quiénes leímos la primera traducción a Virginia Woolf en castellano? Victoria Ocampo y Jorge Luis Borges. Victoria era una gran admiradora de Woolf, la conoció en una exposición de fotos de Man Ray gracias al escritor Aldous Huxley (autor de Un mundo feliz). Mantuvieron una relación epistolar (la editorial Rara Avis publicó Correspondencia entre Victoria Ocampo y Virginia Woolf) y le consiguió un traductor de lujo: Borges.

· Borges no era admirador de Woolf pero creía que Orlando era una novela muy original y “una de las más singulares y desesperantes de la época”. Dicen que Borges trastoca un poco el contenido de la novela, sobre todo la fluidez de género de Orlando (llamándolo anormal, algo que no existe en el original), y lo tradujo acentuando el carácter fantástico. Lo cierto es que lo transformó en una pieza clave para la literatura modernista latinoamericana. Aunque Borges era sexualmente más conservador, creo que tenían en común: transmitir una gran sensibilidad a través de símbolos.

Virginia Woolf, la sexualidad y el feminismo

· Virginia Woolf incursionó en temas relacionados con la sexualidad femenina, sin carga moralizadora, algo pionero en ese momento. Escribió Orlando (su género fluye de diferente forma en momentos diferentes) inspirada por Vita Sackville West, escritora de la aristocracia con quien mantenía una relación romántica y sexual, con quien siguió siendo amiga hasta que murió. El hijo de Vita diría mucho después que Orlando era “una extensa carta de amor” a su madre. Orlando no era una biografía pero, como decía Virginia Woolf, toda gran novela tiene algo de autobiografía.

· Virginia Woolf defendió la igualdad de derechos de las mujeres. Pero pasó bastante tiempo antes de que fuera algo considerado importante en su literatura. En los años ‘70, sectores del feminismo hicieron relevante un texto antes señalado como secundario. Un ensayo publicado en 1929, disparado por una pregunta que le hicieron en una conferencia: ¿Qué necesitan las mujeres para escribir buenas novelas?. Ella respondió un cuarto propio y quinientas libras al año, que se transformó en sinónimo de independencia personal y económica.

· Como esa, otras ideas de Virginia Woolf esperaron años a que llegaran nuevas generaciones para ser leídas como algo más que ideas de la bohemia de la época. A veces, las lectoras y los lectores llegan después y encuentran ideas que antes pasaron inadvertidas como: “Sería una lástima terrible que las mujeres escribieran como los hombres, o vivieran como los hombres” porque, decía Virginia, “dos sexos son ya pocos, dada la vastedad y variedad del mundo”.




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias