Economía

IMPUESTO AL SALARIO

Para Kicillof, Ganancias es un chiste

El ministro de Economía, Axel Kicillof, afirmó ayer que “era un chiste” el ofrecimiento que hizo el miércoles de mostrar el listado con los nombres de los que pagan el Impuesto a las Ganancias para mostrar que es sólo “el 10 por ciento de los trabajadores”.

Esteban Mercatante

@EMercatante

Viernes 31 de julio de 2015

El ministro de Economía, Axel Kicillof, dio marcha atrás con su propuesta de mostrar el listado con los nombres de quienes pagan el Impuesto a las Ganancias, al señalar que “era un chiste” su comentario. Esto había ocurrido el miércoles en una entrevista, en la que el ministro reiteró que sólo “el 10 por ciento de los trabajadores” pagan el Impuesto a las Ganancias y ofreció al periodista mostrarle el listado con los nombres de los contribuyentes. Ayer en nuevas declaraciones señaló: “somos porteños, somos argentinos, no quiere decir que el ministro va a revelar y perseguir a la gente que paga el impuesto".

Kicillof recibió ayer críticas de varios economistas que consideraron que “pretende minimizar el problema”. El titular del Instituto Argentino de Análisis Fiscal, Nadin Argañaraz, aseguró que plantear que solo 10 por ciento paga Ganancias es “el caballito de batalla del ministro, pero en realidad lo que hace es minimizar el problema”. Argañaraz estimó que los que pagan actualmente ese gravamen son 1,2 millones de trabajadores asalariados, y unos 800 mil autónomos, cifra que “es superior” al total de los que pagaban cuando comenzó el tributo en 2001.

Agregó que “año a año se incrementa el porcentaje del sueldo que se destina a pagar el impuesto, siendo que el sueldo del contribuyente apenas alcanza para mantener el poder adquisitivo, no es que se esté haciendo más rico en término de bienes”. Esto ocurre porque los aumentos salariales, que en muchos casos apenas compensan la inflación o ni siquiera llegan a hacerlo, elevan en muchos casos la tasa que debe pagar el trabajador por el impuesto.

El director de la Fundación Libertad y Progreso, Aldo Abram, juzgó que el actual esquema del impuesto a las Ganancias “es distorsivo e injusto” dado que por su diseño “puede pasar que dos personas que ganan lo mismo, una pague el impuesto y la otra no”. Esto es así porque los niveles de ingreso que determinan quienes deben pagar el impuesto y qué monto son los de 2013. Los salarios variaron muy desigualmente en distintos gremios, agravando las inequidades. Abram agregó que “justificar que porque solo el 10 por ciento de los trabajadores paga Ganancias, eso está bien, no tiene sentido. Es un esquema absurdo”.

En su opinión se debe pagar Ganancias “en función de los ingresos” actuales “y no del nivel que tenía hace dos años atrás”. Según su visión, el monto del mínimo no imponible de Ganancias y las escalas de ese gravamen y del monotributo “deberían estar fijados por una ley de movilidad” como se hizo para ajustar las jubilaciones y la Asignación Universal por Hijo. Para el director del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), Jorge Colina, el gravamen a las Ganancias “está deficientemente implementado”, y atribuyó el escaso porcentaje que abona el tributo “a que mucha gente trabaja en la informalidad, y por ende, no paga impuestos”. Colina sostuvo que en el actual esquema de Ganancias “se cometió un error muy grosero” al tomar como un parámetro el nivel de ingresos que se percibía en 2013, y aseveró que “el impuesto tiene que ser como estipula la ley, que el mínimo no imponible y las alícuotas sean en función de los ingresos que deben ser actualizados por inflación”.

El problema de fondo

Ninguna de estas críticas, sin embargo, cuestiona la raíz de la regresividad del sistema impositivo. En un esquema donde los jueces y la timba financiera se encuentran exentos, donde los más ricos tienen tantas desgravaciones que terminan pagando por sus ganancias tasas irrisorias, los asalariados que tienen el “privilegio” de ganar apenas algo más que el nivel de ingresos necesario para acceder a la canasta familiar son alcanzados por este impuesto. Pero el salario, no es ganancia, por eso viene cobrando fuerza el justo reclamo de la eliminación del impuesto a las Ganancias de cuarta categoría para todos los trabajadores bajo convenio.

El gobierno por el contrario, no sólo resiste cualquier cambio en este regresivo impuesto, sino que acusa de “privilegiados” a los trabajadores alcanzados por el impuesto. Y es cierto, si consideramos que la mitad de la población ocupada percibe menos de $ 6.000. Pero esto es sólo una muestra de cómo la “década ganada” llegó a cuentagotas para amplios sectores de la población. No es un justificativo para mantener la regresivas estructura impositiva de este Estado, que recauda de los trabajadores para gastar sobre todo en beneficio de los empresarios.






Temas relacionados

Axel Kicillof    /   Kirchnerismo   /   Economía Nacional   /   Economía

Comentarios

DEJAR COMENTARIO