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Red Internacional

Jornada laboral. Qué hay detrás de la propuesta del Reino Unido de trabajar 4 días a la semana

La pandemia expuso nuevas formas de trabajar, las empresas están probando una prueba piloto para pagar el mismo salario por el mismo trabajo en menos tiempo. Pero qué hay detrás de esta propuesta.

Martes 7 de junio | Edición del día

Se trata de la prueba más grande del mundo para cambiar las formas de trabajo tras las modificaciones expuestas por la pandemia y tiene el objetivo de reducir de 5 a 4 días la jornada laboral como prueba piloto. Si bien es presentado como la posibilidad de disfrutar de más tiempo libre trabajando un día menos, lo cierto es que las empresas van a exigir que se garantice la misma producción en 32 horas de trabajo (4 días) en lugar de las 40 que se venían realizando hasta ahora (5 días). Esto permite a las empresas garantizar la misma producción que antes y ahorrarse los costos de mantener las oficinas abiertas y en funcionamiento un día a la semana.

Sin embargo, el proyecto no deja de ser un “sinceramiento” de que el avance de la técnica, la robótica, la inteligencia artificial, la informática y la digitalización podría servir para que toda la humanidad reduzca la cantidad de horas de trabajo, evitando que mientras que un sector está sobreocupado, trabajando hasta 12 o 14 horas diarias, hay otro que está subocupado o directamente desocupado, o con trabajos totalmente precarizados. Pero, este proyecto está lejos de ser un plan que tenga el objetivo de repartir las horas de trabajo entre todas las manos disponibles para acabar con ese flagelo, sino que busca mantenerlo y justificarlo.

Es por esto que el plan no aplica a las grandes fábricas, donde la introducción de tecnología no sólo no redujo las horas de trabajo sino que las extendió y las mantuvo estables con un aumento importante de la productividad. La propuesta actual está pensada centralmente para el trabajo de oficina donde el “home office” durante la pandemia demostró que se podía concentrar el tiempo y los empresarios podían ahorrar en energía, materiales y alquiler de oficinas, refrigerio o almuerzo, etc. Esto no tiene nada que ver con repartir la totalidad de las horas de trabajo entre los "sobreocupados" y los desocupados o subocupados.

Cómo es la prueba Piloto

Como informa The Guardian, en Reino Unido se incorporarán a esta prueba más de 3.300 trabajadores en 70 empresas, que van desde tiendas de chips locales hasta grandes firmas financieras, donde comenzarán a trabajar una semana de cuatro días a partir del lunes sin pérdida de salario.

La prueba piloto la organizan 4 Day Week Global en asociación con el grupo de expertos Autonomy, 4 Day Week Campaign e investigadores de la Universidad de Cambridge, la Universidad de Oxford y el Boston College y tendrá una duración de seis meses.

Según indica la página de 4 Day Week Global: "Abogamos por el modelo 100-80-100: el 100 % del salario, el 80 % del tiempo, pero fundamentalmente a cambio del 100 % de la productividad". Pero esto implica una trampa discursiva que ya veremos.

Las empresas que participan son de alta tecnología, diseño tecnológico y servicios complejos (seguros y estudios jurídicos corporativos, finanzas, etc) lo que genera que sus tareas sean mucho más difíciles de cuantificar a diferencia de las tareas manuales de producción industrial.

Algunas de las empresas que están participando son Platten’s Fish and Chips en Wells-next-the-Sea en la costa norte de Norfolk, junto con la firma de software de Sheffield Rivelin Robotics, los especialistas en impuestos de sucesiones con sede en Londres Stellar Asset Management y Charity Bank en Tonbridge, Kent.
El director ejecutivo, Joe O’Connor, del grupo sin fines de lucro 4 Day Week Global, dijo con un tono humanista que el Reino Unido estaba en la vanguardia de la semana de cuatro días: "A medida que salimos de la pandemia, cada vez más empresas reconocen que la nueva frontera para la competencia es la calidad de vida, y ese trabajo de horas reducidas y centrado en el rendimiento es el vehículo para darles una ventaja competitiva”.

Las curiosas declaraciones de Ed Siegel, director ejecutivo de Charity Bank, al The Guardian son ilustrativas, “Durante mucho tiempo hemos sido defensores del trabajo flexible, pero la pandemia realmente movió los postes de la portería en este sentido. Para Charity Bank, el cambio a una semana de cuatro días parece un próximo paso natural."

“El concepto del siglo XX de una semana laboral de cinco días ya no es el más adecuado para los negocios del siglo XXI. Creemos firmemente que una semana de cuatro días sin cambios en el salario o los beneficios creará una fuerza laboral más feliz y tendrá un impacto igualmente positivo en la productividad comercial, la experiencia del cliente y nuestra misión social”.

Hace parecer que se trata de empresarios que brindan concesiones, pero de fondo hay un ajuste de recursos y una revalorización del tiempo trabajado. O sea, se logra una intensificación del trabajo, misma cantidad de productos en menos tiempo, con optimización de recursos. Esto es menos utilización de energía eléctrica en los edificios centrales. Y si le agregamos el teletrabajo, muchos de estos costos recaen sobre los salarios de los trabajadores. Por lo tanto, existe un aumento de la productividad que trae un aumento de ganancias.

Entonces es necesario tener en cuenta que se trata de una forma para las empresas de flexibilizar y descentralizar el trabajo, no como una visión humanista hacia los trabajadores. La pandemia expuso que es posible trabajar desde el hogar por ejemplo, donde las empresas de oficinas que alquilan o son dueñas de enormes rascacielos tienen gastos gigantescos en infraestructura, energía y comida para los trabajadores. Por eso, esta reducción de horas no significa un “regalo” a los trabajadores sino un ajuste de costos edilicios para las empresas.

Por otro lado, este tipo de regulaciones sólo son posibles en los trabajos que pueden lograrse remotamente (vía internet) o en una oficina. En las fábricas, en el transporte, los trabajadores viven otra realidad. Allí las tendencias de las empresas son aumentar la intensidad de las máquinas en la misma cantidad de horas de trabajo (o aumentarlas) manteniendo salarios (o reducirlos). En el mismo caso de Gran Bretaña se vienen dando huelgas en petroleros y ferroviarios por aumento de salarios ante la inflación además de mejoras en las condiciones ambientales de trabajo. Curiosamente este sector no entró en las pruebas de reducción de jornada.

A diferencia de esta burguesía globalista, la izquierda plantea una propuesta que toque las ganancias de los capitalistas. Que implique reducir la jornada laboral en las fábricas, el transporte, en los pozos petroleros, en la construcción, ahí donde las ganancias son siderales y los trabajadores salen cada vez más rotos. Pero esa reducción de horas es manteniendo el mismo salario ajustado según la inflación real, pero para dividir el tiempo restante con los trabajadores desocupados que están sufriendo aún las consecuencias de las crisis económicas en todo el mundo.

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