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Red Internacional

Golpe a Jeff Bezos. Victoria histórica: trabajadores de Amazon Nueva York forman el primer sindicato en EE. UU.

Los trabajadores de Amazon en Estados Unidos acaban de lograr una victoria histórica. Este viernes se conoció el resultado favorable de la mayoría en la votación para tener un sindicato en el almacén de Staten Island, Nueva York. Se trata del primer sindicato en la empresa de Jeff Bezos en el país.

Viernes 1ro de abril | Edición del día
Imagen de @illuminator99

"Victoria histórica", así definieron los trabajadores y activistas de Amazon en Staten Island, Nueva York, la conquista de su primer sindicato en todo el país. 2.654 trabajadores de almacenes votaron a favor de formar un sindicato, mientras que 2.131 votaron en contra, según un recuento de la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB).

A tan solo un año del primer intento fallido de sindicalización en una planta de Alabama, los trabajadores de Amazon en Estados Unidos finalmente han logrado una victoria histórica este viernes al conocerse el resultado de la votación en el almacén de Nueva York.

El nuevo sindicato independiente llevará como nombre Amazon Labor Union (ALU).

Amazon no solo es el segundo empleador privado de todo Estados Unidos sino que es un acérrimo enemigo de la organización y sindicalización de sus empleados. Por eso hasta este viernes ninguna de sus plantas, centros logísticos y almacenes tenía un sindicato. El resultado de este viernes puede impulsar una ola de sindicalización en todo el país.

Se trata de un cachetazo para Jeff Bezos, dueño de Amazon y segunda persona más rica de todo el mundo, que hace años destina recursos en propaganda, asesoramiento legal e intimidación directa e indirecta para evitar que sus trabajadores se organicen. Esto incluye despidos de activistas y todo tipo de maniobras en las comunidades e incluso las familias de las y los trabajadores para desincentivar su organización.

La empresa ha gastado más de 4 millones de dólares en consultoría antisindical, mientras obtiene inmensas ganancias de la hiperexplotación de su fuerza laboral. Pero hoy en el almacén de Staten Island, los trabajadores derrotaron a Amazon.

Cómo se organizó

La campaña de sindicalización de Staten Island no fue dirigida por ninguno de los grandes sindicatos. Más bien, fue dirigido por ex empleados de Amazon, incluido Chris Smalls , quien fue despedido de Amazon en 2020 después de organizar una huelga para protestar por las condiciones en el almacén.

La Izquierda Diario charló con Chris Smalls en 2020 cuando fue despedido en plena pandemia

Ahora el Sindicato de Trabajadores de Amazon está reconocido por la Junta Nacional de Relaciones Laborales como un sindicato independiente.
Pudieron derrotar a Amazon utilizando fondos recaudados principalmente a través de GoFundMe (un sistema de padrinazgo y ayuda a distintas causas por internet).

Tácticas antisindicales de la empresa

Al igual que lo hizo en toda su historia y con el antecedente cercado del boicot a las elecciones en el almacén de Alabama el año pasado, la empresa no escatimó en gastos y amenazas para evitar que los trabajadores de Nueva York tuvieran su sindicato.

Una trabajadora de Staten Island, Tasha Jones, dijo que en los días previos a la votación, los gerentes se reunieron con los trabajadores para decirles explícitamente que votaran NO. Sin embargo, la mayoría de los trabajadores rechazó la propaganda antisindical de Amazon y votó a favor de la sindicalización.

De hecho, el mes pasado un organizador sindical y dos trabajadores fueron detenidos por “entrar sin autorización” en Amazon. Chris Smalls fue acusado de “entrar sin autorización, obstruir la administración gubernamental y resistirse al arresto”. Smalls fue al almacén a entregar materiales sindicales y alimentos. Esta fue una clara táctica de intimidación por parte de la empresa que estaba cada vez más desesperada.

Los trabajadores de Amazon se encuentran entre los más hiperexplotados del país. Son recurrentes las denuncias de jornadas agotadoras y de mucho esfuerzo físico, con pocos períodos de descanso. Incluso hay varias denuncias de trabajadores que deben orinar en una botella porque no les dan tiempo o les impiden ir al baño.

Esto último es recurrente entre los trabajadores de logística, es decir los conductores que entregan los pedidos. Ellos y ellas tienen que seguir un camino armado en base a inteligencia artificial que no contempla las necesidades fisiológicas del trabajador, sino el recorrido más rápido para entregar todos los paquetes. Además tienen cámaras en las cabinas de cada una de las furgonetas para intimidarlos y evitar que se bajen más tiempo del necesario o cambien su camino. Finalmente, para cumplir con entregas y precios muchos de ellos simplemente se ven humillados y obligados a orinar en botellas que llevan dentro de las camionetas.

Otro escándalo sobre los ritmos y condiciones de trabajo brutales de la empresa tuvo lugar el año pasado. Seis murieron durante un tornado que azotó el medio oeste en diciembre cuando a pesar de las advertencias la empresa se negó a desalojar las instalaciones y dejar ir a los trabajadores para conseguir refugio.
Otros dos trabajadores murieron en el almacén de Bessemer.

Esta repentina victoria sindical desafía las convenciones de las campañas sindicales tradicionales, que se basan en grandes sindicatos vinculados al Partido Demócrata: años de reuniones uno a uno y trabajando a paso de tortuga.

En este caso, por el contrario, la ALU se presentó ante la NLRB teniendo solo un 30% de firmas de apoyo al sindicato en las instalaciones, mucho menos que el aproximadamente 80% que normalmente defiende el manual de los grandes sindicatos.

Una nueva generación

La victoria de los trabajadores de Staten Island es parte de una ola de sindicalización que recorre el país. Nueve Starbucks se han sindicalizado en los últimos meses con más de 100 tiendas que se presentan para elecciones sindicales. Es parte de una nueva generación de trabajadores que saben que necesitan un sindicato. The Washington Post explica que, "Muchos líderes del movimiento tienen poco más de 20 años; se inclinan por el apodo de “Generación U”, por Union [sindicato]. La aprobación de los sindicatos es la más alta desde 1965, con un índice de popularidad del 68 %, que aumenta al 77 % entre los estadounidenses de 18 a 34 años, según una encuesta reciente de Gallup”.

Es posible que estemos presenciando una generación de trabajadores que se niegan a acatar las reglas que el neoliberalismo impuso al movimiento obrero durante décadas. Esta es una generación precaria que está muy endeudada y tiene poco que perder. Es una generación muy politizada, que desafía el statu quo y espera que los sindicatos puedan ser una herramienta democrática para defender sus intereses contra los patrones.

Esta es también una generación que experimentó y participó en el movimiento Black Lives Matter, y muchos están haciendo conexiones entre la lucha por la liberación de los negros y la lucha por la sindicalización; esta unidad ya se había hecho explícita en la lucha por la sindicalización en Bessemer, Alabama. En Staten Island la fuerza laboral es abrumadoramente negra y latina y esta campaña de sindicalización fue dirigida por trabajadores negros y latinos. Hoy las luchas por condiciones de trabajo y por sindicalización están estrechamente entrelazadas con la lucha por los derechos de las minorías, de los negros y los latinos .

Staten Island no es el único almacén de Amazon que cuenta votos esta semana. En Bessemer, Alabama, la NLRB rechazó el último voto de sindicalización debido a las extensas técnicas ilegales de destrucción de sindicatos utilizadas por Amazon, incluida la colocación de un buzón en la propiedad de Amazon cuando se les indicó explícitamente que no lo hicieran. Si bien el voto en contra del sindicato el año pasado fue una victoria aplastante de Amazon, los votos esta vez están demasiado cerca para dar un resultado prematuro, con el recuento actual de 993 a 875 en contra del sindicato, y 416 boletas en revisión, aún hay que esperar el resultado final.

La victoria de la sindicalización de este viernes también se produce en el contexto de otras movilizaciones de Amazon: hace solo unas semanas, trabajadores de tres almacenes abandonaron el trabajo. Más de 60 empleados en dos estaciones de entrega en Queens, Nueva York, y una en las afueras de Washington DC salieron para exigir un aumento de 3 dólares por hora. Esta es la primera huelga multiestatal en los almacenes de Amazon en EE. UU.

Esta victoria debe verse en el contexto de un cambio en la conciencia de la clase trabajadora como resultado de la pandemia: los trabajadores son esenciales, lo saben y merecen ser tratados como tales. También forma parte de este contexto el odio generalizado hacia Jeff Bezos y los multimillonarios que se benefician de la hiperexplotación de los trabajadores, y cuyas fortunas se dispararon durante la pandemia. En este contexto, también hemos visto el fenómeno llamado como la "Gran Renuncia", por el que millones de personas renunciaron a sus anteriores empleaos frustradas por las pésimas condiciones laborales.

Otro fenómeno reciente fue el Striketober [huelgas de octubre de 2021], en el que vimos paros y huelgas en la fábrica de tractores John Deere, la alimenticia Kellogg , la Universidad de Columbia y varias otras huelgas. Los maestros de Sacramento también están en huelga, siguiendo los pasos de los maestros de Minneapolis que finalizaron una enorme lucha la semana pasada.

Es importante destacar que la victoria de los trabajadores de Staten Island seguramente inspirará a otros trabajadores de Amazon, tanto a nivel nacional como internacional. Como destaca la ola de sindicalización de Starbucks, un sindicato puede inspirar a otros. Hay un tremendo potencial para la clase obrera en este momento.

Traducción editada del original en inglés aparecido en Left Voice




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